El secretario general de la Presidencia defendió nuevamente la postulación del abogado penalista Roberto Carlés. Volvió a pedir pericias para Fayt
La postulación del abogado penalista Roberto Carlés a la Corte Suprema de Justicia se ubica por estas horas en centro del debate político. Voces a favor y en contra se escuchan por todos lados. El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, defendió nuevamente hoy esa postulación y recordó que pidió que se hagan pericias para determinar si el ministro Carlos Fayt, de 97 años, "conserva la idoneidad" para continuar en el alto tribunal.
Cuando se le preguntó sobre la denuncia de la oposición respecto de que el Gobierno propuso a Carlés como miembro de la Corte para "distraer la atención" por el impacto político de la muerte del fiscal Alberto Nisman, Fernández sostuvo: "Es una estupidez como de costumbre, no se les cae una idea ni a garrotazos".
En declaraciones a la prensa al arribar a la Casa Rosada, el funcionario sostuvo que "hay que tener una Corte como corresponde con cinco miembros" e incluso recordó que pidió a la Comisión de Juicio Político del Congreso que haga pericias para determinar si "Fayt, a sus 97 años, conserva su idoneidad" para desempeñarse como ministro del máximo tribunal.
Fernández rechazó las acusaciones de la oposición. "No queremos imponer al reemplazante. Imponer es algo que uno quiere hacer por la fuerza y sin derecho, pero en realidad es la propia Constitución la que dice como se seleccionan los jueces", añadió.
Para el secretario de la Presidencia algunos intentan "sacarle ventaja a la politiquería". "Julio Oyhanarte cuando asumió en la Corte con (Arturo) Frondizi tenía 37 años y tenía una cabeza bien puesta y pensaba criteriosamente sobre lo que significa crecer a la par de la importancia de la tarea que tiene que llevarse a cabo", señaló.
En este sentido, el funcionario blanqueó la intensión del Poder Ejecutivo de ubicar en ese lugar una persona consonante al Gobierno. "Oyhanarte decía: uno tiene que tener capacidad intelectual, tener sensibilidad política y cabeza de estadística, y además tener afinidad con el Gobierno, que eso no significa ser sumiso", enfatizó.
La designación de Carlés necesita el visto bueno de 2/3 de la Cámara alta. El kirchnerismo deberá apelar a aliados y negociar con la oposición si quiere imponer la decisión de la Presidente.
La postulación del abogado penalista Roberto Carlés a la Corte Suprema de Justicia se ubica por estas horas en centro del debate político. Voces a favor y en contra se escuchan por todos lados. El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, defendió nuevamente hoy esa postulación y recordó que pidió que se hagan pericias para determinar si el ministro Carlos Fayt, de 97 años, "conserva la idoneidad" para continuar en el alto tribunal.
Cuando se le preguntó sobre la denuncia de la oposición respecto de que el Gobierno propuso a Carlés como miembro de la Corte para "distraer la atención" por el impacto político de la muerte del fiscal Alberto Nisman, Fernández sostuvo: "Es una estupidez como de costumbre, no se les cae una idea ni a garrotazos".
En declaraciones a la prensa al arribar a la Casa Rosada, el funcionario sostuvo que "hay que tener una Corte como corresponde con cinco miembros" e incluso recordó que pidió a la Comisión de Juicio Político del Congreso que haga pericias para determinar si "Fayt, a sus 97 años, conserva su idoneidad" para desempeñarse como ministro del máximo tribunal.
Fernández rechazó las acusaciones de la oposición. "No queremos imponer al reemplazante. Imponer es algo que uno quiere hacer por la fuerza y sin derecho, pero en realidad es la propia Constitución la que dice como se seleccionan los jueces", añadió.
Para el secretario de la Presidencia algunos intentan "sacarle ventaja a la politiquería". "Julio Oyhanarte cuando asumió en la Corte con (Arturo) Frondizi tenía 37 años y tenía una cabeza bien puesta y pensaba criteriosamente sobre lo que significa crecer a la par de la importancia de la tarea que tiene que llevarse a cabo", señaló.
En este sentido, el funcionario blanqueó la intensión del Poder Ejecutivo de ubicar en ese lugar una persona consonante al Gobierno. "Oyhanarte decía: uno tiene que tener capacidad intelectual, tener sensibilidad política y cabeza de estadística, y además tener afinidad con el Gobierno, que eso no significa ser sumiso", enfatizó.
La designación de Carlés necesita el visto bueno de 2/3 de la Cámara alta. El kirchnerismo deberá apelar a aliados y negociar con la oposición si quiere imponer la decisión de la Presidente.
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