Las autoridades informaron que dieron con el hombre que disparó contra un centro cultural y una sinagoga
Las autoridades danesas mantienen el estado de alerta en Copenhague después de que fuera abatido esta madrugada el presunto autor de los dos ataques ocurridos ayer contra un centro cultural y una sinagoga, en los que murieron dos civiles y cinco agentes de policía resultaron heridos.
La hipótesis policial, resultado de pruebas técnicas, testimonios e imágenes de grabaciones en vídeo, apuntan a que se trata del mismo sujeto y a que actuó solo, aunque se mantiene el amplio despliegue policial en varios puntos de la ciudad.
"Hay varias cosas que apuntan a que así sucedió, y nada indica todavía que haya tenido colaboradores, aunque es algo que debemos investigar más en detalle", dijo el inspector Jrgen Skov en una conferencia de prensa.
Las autoridades se han mantenido precavidas a la hora de opinar sobre los motivos del supuesto autor de los ataques, aunque los escenarios escogidos y la presencia en el centro cultural del artista sueco Lars Vilks, amenazado por grupos islamistas desde hace años, apuntan a un origen fundamentalista.
"No conocemos las motivaciones de los actos del supuesto autor, pero sabemos que hay fuerzas que le desean el mal a países como Dinamarca. Quieren subyugar nuestra libertad de expresión", dijo hoy la primera ministra, Helle Thorning-Schmidt.
La mandataria socialdemócrata ha recalcado no obstante que no hay ninguna "lucha" entre el islam y Occidente o entre musulmanes y cristianos, sino entre unos valores "que se basan en la libertad individual y una oscura ideología".
Tampoco se han revelado detalles sobre la identidad del sospechoso, del que habían sido difundidas varias imágenes captadas por cámaras de seguridad y una descripción que apuntaba a un hombre de entre 25 y 30 años y de "rasgos árabes".
Las autoridades danesas mantienen el estado de alerta en Copenhague después de que fuera abatido esta madrugada el presunto autor de los dos ataques ocurridos ayer contra un centro cultural y una sinagoga, en los que murieron dos civiles y cinco agentes de policía resultaron heridos.
La hipótesis policial, resultado de pruebas técnicas, testimonios e imágenes de grabaciones en vídeo, apuntan a que se trata del mismo sujeto y a que actuó solo, aunque se mantiene el amplio despliegue policial en varios puntos de la ciudad.
"Hay varias cosas que apuntan a que así sucedió, y nada indica todavía que haya tenido colaboradores, aunque es algo que debemos investigar más en detalle", dijo el inspector Jrgen Skov en una conferencia de prensa.
Las autoridades se han mantenido precavidas a la hora de opinar sobre los motivos del supuesto autor de los ataques, aunque los escenarios escogidos y la presencia en el centro cultural del artista sueco Lars Vilks, amenazado por grupos islamistas desde hace años, apuntan a un origen fundamentalista.
"No conocemos las motivaciones de los actos del supuesto autor, pero sabemos que hay fuerzas que le desean el mal a países como Dinamarca. Quieren subyugar nuestra libertad de expresión", dijo hoy la primera ministra, Helle Thorning-Schmidt.
La mandataria socialdemócrata ha recalcado no obstante que no hay ninguna "lucha" entre el islam y Occidente o entre musulmanes y cristianos, sino entre unos valores "que se basan en la libertad individual y una oscura ideología".
Tampoco se han revelado detalles sobre la identidad del sospechoso, del que habían sido difundidas varias imágenes captadas por cámaras de seguridad y una descripción que apuntaba a un hombre de entre 25 y 30 años y de "rasgos árabes".
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