Tras las críticas de la oposición, el ministro de Defensa Agustín Rossi dijo que no firmará la operación por USD 360 millones: "Me parece que lo razonable es que el próximo presidente sea el que decida si sigue con esta alternativa"

El ministro de Defensa, Agustin Rossi, dijo que el gobierno nacional finalmente no firmará la compra de aviones de combate para renovar la Fuerza Aerea antes del 10 de diciembre. "No lo vamos a firmar, dejaremos todo preparado para que sea el próximo presidente el que tome la decisión", afirmó el ministro.
Horas antes de estas declaraciones, el portal de noticias Infobae había publicado la intención del Ejecutivo de adquirir 14 aviones supersónicos Kfir C-10 Block 60 para cubrir el hueco que dejó la jubilación de los Mirage III, utilizados durante la Guerra de Malvinas. El desembolsó de la operación era de 360 millones de dólares y la firma estaba prevista para las próximas horas.
En diálogo con radio Continental, Rossi tambien confirmó la visita de una delegación de la empresa estatal de Israel Aerospace Industries al pais: "La delegación israelí vino a ultimar detalles técnicos".
El ministro admitió que "no era razonable" hacer la compra "a diez días de una elección y menos de un mes de un nuevo gobierno" y sostuvo: "Tenemos previsto dejar avanzado todo lo que se pudiese para que el nuevo Gobierno tome la decisión que quiera tomar. Quiero quedarme tranquilo como ministro que nosotros trabajamos e hicimos todo".
"Es una inversión que el año que viene necesita un desembolso de mil millones de pesos y lo razonable es que el próximo presidente decida si sigue con esta alternativa o busca otra. El trabajo de las Fuerzas Armadas de 2 años y medio permanente y constante para analizar las distintas alternativas va a quedar terminado a disposición del próximo presidente", detalló el ministro.
Otro de los argumentos que utilizó Rossi fue la partida presupuestaria. Según explicó, no tienen permitido hacer la compra porque "hay que hacer una readecuación presupuestaria que nosotros no podemos hacer" y agregó que no está especificado en el Presupuesto 2016.
La oposición había rechazado dicha compra. El diputado nacional de la Coalición Cívica Fernando Sanchez y miembro de la Comisión de Defensa fue tajante: "No tiene ningún sentido cuando durante 12 años no se hizo nada. La flota está desguasada en mar y aire. No sé a quién le están devolviendo el favor. Seguramente las cláusulas de rescisión serán muy grandes, asegurando el negocio pese al cambio de Gobierno".
Por su parte, Graciela Ocaña exigió una Ley de Transición: "El Gobierno antes de irse no sólo quiere dejar en el Estado a toda la militancia K con los nombramientos que está haciendo, sino dejar también estos negocios que evidentemente ya tenían cerrados. No hay nada que amerite esto ahora. Es algo que debería hacer el próximo Presidente".

El ministro de Defensa, Agustin Rossi, dijo que el gobierno nacional finalmente no firmará la compra de aviones de combate para renovar la Fuerza Aerea antes del 10 de diciembre. "No lo vamos a firmar, dejaremos todo preparado para que sea el próximo presidente el que tome la decisión", afirmó el ministro.
Horas antes de estas declaraciones, el portal de noticias Infobae había publicado la intención del Ejecutivo de adquirir 14 aviones supersónicos Kfir C-10 Block 60 para cubrir el hueco que dejó la jubilación de los Mirage III, utilizados durante la Guerra de Malvinas. El desembolsó de la operación era de 360 millones de dólares y la firma estaba prevista para las próximas horas.
En diálogo con radio Continental, Rossi tambien confirmó la visita de una delegación de la empresa estatal de Israel Aerospace Industries al pais: "La delegación israelí vino a ultimar detalles técnicos".
El ministro admitió que "no era razonable" hacer la compra "a diez días de una elección y menos de un mes de un nuevo gobierno" y sostuvo: "Tenemos previsto dejar avanzado todo lo que se pudiese para que el nuevo Gobierno tome la decisión que quiera tomar. Quiero quedarme tranquilo como ministro que nosotros trabajamos e hicimos todo".
"Es una inversión que el año que viene necesita un desembolso de mil millones de pesos y lo razonable es que el próximo presidente decida si sigue con esta alternativa o busca otra. El trabajo de las Fuerzas Armadas de 2 años y medio permanente y constante para analizar las distintas alternativas va a quedar terminado a disposición del próximo presidente", detalló el ministro.
Otro de los argumentos que utilizó Rossi fue la partida presupuestaria. Según explicó, no tienen permitido hacer la compra porque "hay que hacer una readecuación presupuestaria que nosotros no podemos hacer" y agregó que no está especificado en el Presupuesto 2016.
La oposición había rechazado dicha compra. El diputado nacional de la Coalición Cívica Fernando Sanchez y miembro de la Comisión de Defensa fue tajante: "No tiene ningún sentido cuando durante 12 años no se hizo nada. La flota está desguasada en mar y aire. No sé a quién le están devolviendo el favor. Seguramente las cláusulas de rescisión serán muy grandes, asegurando el negocio pese al cambio de Gobierno".
Por su parte, Graciela Ocaña exigió una Ley de Transición: "El Gobierno antes de irse no sólo quiere dejar en el Estado a toda la militancia K con los nombramientos que está haciendo, sino dejar también estos negocios que evidentemente ya tenían cerrados. No hay nada que amerite esto ahora. Es algo que debería hacer el próximo Presidente".
إرسال تعليق