Migración a la escuela pública: cómo impactarán los vouchers educativos

Con la baja del poder adquisitivo, el recorte y la inflación, el drenaje de la matrícula privada hacia la pública continúa profundizándose. Con más de 7 millones de alumnos en todo el país, la escuela pública no se encuentra en condiciones de absorber una migración masiva y en AMBA ya se desplazaron unos 250 mil alumnos. Mientras tanto, el Gobierno busca apaciguar la situación con los vouchers educativos.


El aumento de la matrícula de los colegios privados superaron el 50% en relación con lo que pagaban los padres en diciembre. Con el nuevo ajuste en las tarifas de los servicios educativos, los colegios privados que recibían fondos estatales en la provincia y la Ciudad de Buenos Aires aumentarán un 4,7% y un 9% en abril.


La escuela pública, que ya arrastra serias dificultades en la calidad educativa que brinda y alberga en total a 7.485.142 alumnos en todo el país, desde el 2019 recibe migraciones de privados. En ese entonces, migraron unos 250 mil estudiantes netos en Capital Federal, el conurbano bonaerense y La Plata, de acuerdo con los datos elaborados por los investigadores Ianina Tuñón y Matías Maljar.







 







El último dato sobre la cantidad de niños y adolescentes que concurren a escuelas privadas es que hasta 2023 llegaba a 2.960.630.


Por su parte, la ONG Defendamos Buenos Aires atribuye a la crisis económica que unos 150.000 alumnos primarios y secundarios en Capital y 100.000 en el primer cordón bonaerense se pasaran de la educación privada a la estatal, lo que le significó una caída del 22% del total de matriculados a la primera y un incremento en igual proporción a la segunda. 


Hay 3.200 establecimientos primarios y secundarios de gestión privada, entre ambos distritos de AMBA; Palermo, Belgrano y Barrio Norte registraron una pérdida promedio de 30.000 estudiantes cada uno. En tanto, Pilar, Morón y Ramos Mejía, en el conurbano, tuvieron una caída promedio de 24.000 estudiantes.


Con la particularidad, asimismo, de que unos 4000 docentes, entre maestros y especializados y regulares en ambos niveles educativos, perdieran su trabajo.


Los vouchers educativos no son suficientes para aplacar el conflicto




El voucher educativo que se instrumentó intenta, en principio, evitar que los alumnos deban cambiar de institución educativa debido al aumento en el costo de la matrícula o las cuotas mensuales. La iniciativa surge como "un mecanismo de asistencia de clase media para que los chicos no pierdan el colegio", según afirmó el presidente Javier Milei.


Con la reglamentación publicada en el Boletín Oficial, la entidad dependiente del Ministerio de Capital Humano estima que el programa alcance a casi 2 millones de chicos que asisten a más de 6 mil escuelas en todo el país.




Vouchers educativos: la cuota no deberá superar los $54.396 para recibir el beneficio





La ayuda económica consta de un subsidio del 50% del valor de la cuota mensual y tendrán un tope de reintegro establecido en $27.198 por hijo. Es decir, pueden gestionarlo los que encuadren en un ingreso máximo familiar de $1,4 millones, ser parte de una escuela que tenga un aporte estatal que supere el 75% y que la cuota no supere los $54.396. 


Cálculos oficiales indican que unas 2700 escuelas bonaerenses quedarían alcanzadas: unos 800 mil alumnos. En la Ciudad de Buenos Aires son 267 las escuelas en las que las familias estarían en condiciones de recibir el beneficio.


7 de cada 10 alumnos en la escuela pública son pobres




Tres de cada diez escuelas privadas ya calificaban como pobres, según datos de la Universidad Católica Argentina: el 26,8% de los estudiantes de esas instituciones laicas se encontraban en situación de pobreza; que llegan al 33,9% incluyendo colegios parroquiales o religiosos. Totalizaban al segundo semestre de 2023 alrededor de 356 mil entre primaria y secundaria, que suponían una leve mejora con respecto a las cifras de 2022.


Es obvio que si para este renglón socioeconómico ya representaba el año pasado un gran esfuerzo afrontar la cuota en un establecimiento de gestión privada, con el impacto del ajuste en marcha a muchos les significó directamente quedar excluidos.


Peor aún es en ese aspecto la situación en las instituciones de gestión estatal, donde 7 de cada 10 alumnos (71,6%, o sea más del doble) son pobres, según el último informe del Observatorio de la Deuda Social (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA).


El dato abarca a niños y adolescentes de 0 a 17 años que asisten a establecimientos educativos, según el informe “Caracterización de la población de niños/as y adolescentes escolarizados según el tipo de gestión educativa”. Para 2023, el documento estimaba que 6 de cada 10 chicos argentinos (62,9%) son pobres y que el 16,2% se encuentra en situación de indigencia.


Hasta esta última camada de migración de las escuelas privadas a las públicas, aún no ponderada oficialmente, los niños y adolescentes escolarizados se repartían en un 72,4% a establecimientos de gestión estatal y el restante 27,6% a privada.




aumento de matrícula 2024





El porcentaje baja mucho en CABA, donde ronda el 51% la asistencia a colegios públicos, mientras que se ubica en torno al 67% en las provincias de Buenos Aires y Córdoba, según datos del último Relevamiento Anual elaborado por el Ministerio (ahora Secretaría) de Educación de la Nación. La diferencia tiene mucho que ver con esas proporciones la oferta de educación privada en las grandes ciudades.


De los tres niveles obligatorios (inicial, primario y secundario), el jardín de infantes es el que tiene los mayores porcentajes de matrícula en el sector de gestión privada. En líneas generales, los alumnos de escuelas privadas tienen un nivel socioeconómico más alto que los que concurren a las estatales. Se advierte claramente en los estamentos de mayor poder adquisitivo, donde los aumentos en las cuotas no afectaron en lo más mínimo la matrícula.


La Encuesta Mensual de Educación Privada de niveles primario y secundario que implementa la ONG es una actualización de la que realizaron al 30 de junio de 2019. En aquel momento dieron cuenta de que 150 mil alumnos de Capital y Provincia habían pasado de la educación privada a la pública, producto de la recesión y la crisis. Esto representaba el 13% del total de la matrícula.


Escuela privada y pública: división según provincias




De acuerdo con el análisis de la cuestión realizado por Rivas (2010), las disparidades entre las provincias permiten observar al menos tres tendencias regionales: las más pobladas son las que tienen mayor proporción de educación privada, lo cual demuestra el fuerte componente urbano del desarrollo del sector. 


En la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, casi un tercio de los alumnos asiste a escuelas privadas. Un segundo grupo de provincias abarca a la mayor parte del NEA y NOA, con altos niveles de pobreza y una oferta mayoritariamente estatal.   


El tercer grupo de provincias es el que tiene bajos niveles de pobreza y alta proporción de alumnos en escuelas estatales. Allí se encuentran las provincias patagónicas, que parecen contener a sus alumnos en escuelas estatales gracias al alto financiamiento educativo que logran garantizar en base a los beneficios del reparto de los recursos fiscales que tiene esta región despoblada del país. 


La gran brecha existente entre el sector estatal y privado se reflejaba en que el 92% del tercil de menores ingresos asiste a escuelas públicas y el 58% del tercil de mayores ingresos, a escuelas privadas, lo que en términos generales muestra una sociedad donde sus estratos más altos se educan mayoritariamente en escuelas privadas y sus sectores más pobres asisten casi exclusivamente a escuelas estatales. 


La Ciudad de Buenos Aires: la excepción a la regla




Un caso particular respecto de la asistencia a escuelas privadas y estatales lo muestra la Ciudad de Buenos Aires, donde, de acuerdo con el informe de Rivas (op.cit), el tercil de menores ingresos asiste al sector privado en mayor proporción que el tercil de mayores ingresos de las provincias de Chaco, Formosa, Neuquén y Santa Cruz. 


Esto indica que la Ciudad de Buenos Aires constituye un caso único entre las jurisdicciones del país, donde el contexto plenamente urbano y su grado de desarrollo social, económico y cultural se traducen en una extendida oferta de educación privada. 


Incluso, llama la atención que esto ocurra en la jurisdicción que tiene los mejores resultados de calidad del país en sus escuelas estatales y donde casi la mitad de ellas ofrece jornada completa. 

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