Mascherano fue distinguido en su ciudad y dijo: “Sin Leo no hubiésemos jugado la final”

El volante y emblema de la selección fue distinguido en San Lorenzo, su ciudad, y defendió a Messi de las críticas. “Él fue el primer sacrificado”, dijo. Agradeció a Sabella: “Me devolvió la ganas de jugar en la selección”




“Sin Messi no había final”. El mediocampista y figura de la selección nacional, Javier Mascherano, volvió a San Lorenzo, su ciudad, donde fue distinguido por las autoridades y saludado por amigos, familiares y por una plaza repleta de fanáticos. En diálogo con la prensa, el jugador del Barcelona defendió a Lionel Messi de las críticas, manifestó su “gratitud de por vida” con el DT Alejandro Sabella y minimizó la importancia de las cargadas de los jugadores alemanes en el festejo.



Mascherano respondió a las críticas contra La Pulga y aclaró: “Messi nos trajo hasta acá. Sin Leo no hubiésemos jugado una final del mundo, por lo que representa y por lo que es para el grupo”.

“Para el espectador, si no hace uno o dos goles no está jugando bien pero a nosotros él nos da muchas otras cosas dentro de la cancha”, argumentó.

“Leo nos dio muchísimo -reiteró-. Él fue el primer sacrificado sabiendo que de la manera que jugábamos los últimos partidos nos costaba acompañar a la gente de adelante”, dijo en relación a los cambios que introdujo Sabella tras las lesiones de Agüero y Di María, más la salida de Gago.

En ese sentido, el ex jugador de River destacó “la grandeza del mejor jugador del mundo” de acolparse a la necesidad del conjunto y hacer “que se luzca el equipo”.


Festejo alemán y gratitud a Sabella
Mascherano le quitó importancia a la polémica por la forma en que festejaron los jugadores alemanes y las definió como “cargadas lógicas” que “no hay que tomarlas como nada personal”.

Reconoció que si el ganador hubiese sido Argentina, “nosotros estaríamos festejando hasta hoy”.

Por otro lado, el hombre que le tapó el gol a Robben en la semis ante Holanda manifestó su “gratitud de por vida” con el técnico Alejandro Sabella, con quien no habló de su futuro. “Me devolvió las ganas de jugar en la selección cuando yo sentía que no lo podía dar más nada”, confesó.

“Me hizo sentir importante dentro del grupo y se lo voy a agradecer de por vida”, dijo y agregó: “Nos queda ganar un título con la selección mayor”.

Después salió a saludar a la multitud con su hija en brazos y fue recibido como un ídolo en su ciudad: entre gritos, fotos y cánticos.

Rosario 3

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