Carlotto criticó la iniciativa de la Iglesia para reconciliar a familiares de desaparecidos y de militares

“Es un disparate”, afirmó la titular de Abuelas de Plaza de Mayo sobre la propuesta de la Conferencia Episcopal Argentina



Los principales referentes de organizaciones de derechos humanos cuestionaron hoy duramente la iniciativa de la Iglesia de convocar a una "reconciliación" sobre lo ocurrido durante la última dictadura y ratificaron su compromiso con la "memoria, verdad y justicia".

La presidenta de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, calificó el llamado de la Conferencia Episcopal Argentina como un "disparate" y sostuvo que "es herir susceptibilidades, es abrir una brecha más que cerrarla".

"Acá no hay odio, no hay rencor, no le deseo el mal a nadie. Nosotros queremos justicia porque acá hubo un genocidio", aseguró Carlotto en declaraciones a Radio El Mundo y evaluó que la iniciativa puede estar "fomentada por algunas familias afectadas por la dictadura que están en un espacio equivocado".

En este sentido, abundó: "¿Para hablar con los familiares de quién? ¿De los que tenían uniforme y un arma y salían a matar porque les pagaban para eso? ¿Cómo vamos a ir a dialogar? ¡Hay que cumplir con la democracia! Por eso pedimos: memoria y justicia".

Por su parte, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel opinó en diálogo con NA que "alguna vez las heridas deben de cerrarse, pero no pueden cerrarse de cualquier forma porque quedan infectadas".

"La reconciliación es necesaria pero hay que dar pasos concretos y varias etapas: primero, el reconocimiento de la culpa, que hasta ahora las Fuerzas Armadas no lo tuvieron; el arrepentimiento; el derecho a la verdad y justicia y, después, puede venir la reconciliación", agregó Pérez Esquivel.



El activista consideró que, si no se dieran esos pasos, "sería algo vacío, que no aporta absolutamente nada" y, en este sentido, se preguntó "cómo se puede reconciliar una madre que hasta el día de hoy no sabe dónde está su hijo, o los nietos".

A su turno, la líder de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, minimizó la apertura de documentos sobre la última dictadura que la Iglesia llevaría a cabo esta semana, en el marco de la convocatoria, y exigió que "abran en serio los archivos".

En declaraciones a Radio Con Vos, Cortiñas consideró que se trata de "las mismas cartas" que en aquella época enviaban las organizaciones de derechos humanos a la Iglesia para que las ayudaran a buscar a las víctimas del terrorismo de Estado.

"Basta de hipocresías, de ocultamiento y de silencio de la Iglesia. Son las mismas cartas que llevamos al Episcopado y al Vaticano pidiendo que se ocuparan de lo que había pasado con nuestros hijos", explicó la dirigente.

Cortiñas reclamó que se "abran" los archivos "en serio" porque, según dijo, en la Iglesia "saben la verdad" sobre lo sucedido durante la dictadura en la Argentina.

En este sentido, acusó a la Iglesia de ser "partícipe del horror" y de "hacer de puente para la entrega de los bebés de las mamás cautivas embarazadas que daban a luz y de entregar esos bebés a familias de militares, policías, empresarios".

Los referentes en materia de derechos humanos contestaron así a la iniciativa de la CEA, que preside el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, y que se reúne esta semana para tratar de avanzar con un "itinerario de trabajo sobre el tema de la reconciliación", para lo cual recibirá testimonios directos de grupos de familiares de desaparecidos y de militares.

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