Es el retroceso que registraron durante los primeros 9 meses de 2014 en los supermercados de Capital.
Las ventas de alimentos en los supermercados de la Ciudad de Buenos Aires cayeron en el tercer trimestre del año 4,5%. Y acumulan en los primeros 9 meses un descenso del 4,7%. Se trata de la tercera caída trimestral consecutiva de un indicador crítico que refleja que las familias ya no pueden acompañar el incremento de los precios de los alimentos y deben restringir los consumos básicos. A eso se agrega una caída general de las ventas que traduce la pérdida del poder de compra de la población porteña en general por la mayor inflación.
Los datos corresponden a la Dirección de Estadísticas y Censos de la Capital en base a las declaraciones juradas presentadas por las empresas para liquidar el impuesto a los ingresos brutos. Son valores provisorios que pueden variar si las empresas, más adelante, presentan declaraciones rectificativas. También, según la Dirección de Estadísticas porteña, la inflación interanual es del 39,9%.
En tanto, el resto de los artículos vendidos por los supermercados, que tuvieron una mejora en el primero y segundo trimestre, registraron una caída de 5,1% en el tercer trimestre del año, anulando las alzas anteriores.
Las mayores caídas se reflejaron en las ventas de electrodomésticos con una baja en el trimestre del 31,3% y una baja promedio en 9 meses del 20,7%. La excepción son los restaurantes: las ventas en el tercer trimestre subieron el 2,3%, pero por las caídas de los trimestres anteriores, acumula hasta septiembre un descenso del 4,7%.
En cambio prosiguió con mayor intensidad el retroceso de los negocios de comidas rápidas, con una baja trimestral del 11,3% y del 11,1% en los tres trimestres. En jugueterías, las ventas bajaron un 17,3%, con un descenso del 14,3% en los 9 primeros meses.
Estos datos contrastan con lo que sucedió en 2013 cuando la estadística porteña registraba aumentos en las ventas de todos estos rubros. La inflexión arrancó a comienzos de este año, con la brusca devaluación del peso y su traslado a los precios. Luego, si bien las subas salariales acordadas en las paritarias de marzo-abril ayudaron a morigerar la caída del consumo, no alcanzaron para compensar la caída del poder de compra de los jubilados y asalariados.
Estas cifras marcan que se profundizó la recesión como consecuencia del menor poder de compra. Y explican el reclamo de los gremios de obtener un plus de fin de año y una menor imposición sobre Ganancias porque el Gobierno no actualizó ese impuesto de acuerdo al alza de la inflación.
Fuente: Clarin
Las ventas de alimentos en los supermercados de la Ciudad de Buenos Aires cayeron en el tercer trimestre del año 4,5%. Y acumulan en los primeros 9 meses un descenso del 4,7%. Se trata de la tercera caída trimestral consecutiva de un indicador crítico que refleja que las familias ya no pueden acompañar el incremento de los precios de los alimentos y deben restringir los consumos básicos. A eso se agrega una caída general de las ventas que traduce la pérdida del poder de compra de la población porteña en general por la mayor inflación.
Los datos corresponden a la Dirección de Estadísticas y Censos de la Capital en base a las declaraciones juradas presentadas por las empresas para liquidar el impuesto a los ingresos brutos. Son valores provisorios que pueden variar si las empresas, más adelante, presentan declaraciones rectificativas. También, según la Dirección de Estadísticas porteña, la inflación interanual es del 39,9%.
En tanto, el resto de los artículos vendidos por los supermercados, que tuvieron una mejora en el primero y segundo trimestre, registraron una caída de 5,1% en el tercer trimestre del año, anulando las alzas anteriores.
Las mayores caídas se reflejaron en las ventas de electrodomésticos con una baja en el trimestre del 31,3% y una baja promedio en 9 meses del 20,7%. La excepción son los restaurantes: las ventas en el tercer trimestre subieron el 2,3%, pero por las caídas de los trimestres anteriores, acumula hasta septiembre un descenso del 4,7%.
En cambio prosiguió con mayor intensidad el retroceso de los negocios de comidas rápidas, con una baja trimestral del 11,3% y del 11,1% en los tres trimestres. En jugueterías, las ventas bajaron un 17,3%, con un descenso del 14,3% en los 9 primeros meses.
Estos datos contrastan con lo que sucedió en 2013 cuando la estadística porteña registraba aumentos en las ventas de todos estos rubros. La inflexión arrancó a comienzos de este año, con la brusca devaluación del peso y su traslado a los precios. Luego, si bien las subas salariales acordadas en las paritarias de marzo-abril ayudaron a morigerar la caída del consumo, no alcanzaron para compensar la caída del poder de compra de los jubilados y asalariados.
Estas cifras marcan que se profundizó la recesión como consecuencia del menor poder de compra. Y explican el reclamo de los gremios de obtener un plus de fin de año y una menor imposición sobre Ganancias porque el Gobierno no actualizó ese impuesto de acuerdo al alza de la inflación.
Fuente: Clarin
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