El Gobierno de la Ciudad los había sacado en 2013, pero los vendedores ambulantes volvieron a copar las veredas que bordean la estación de trenes
La zona que rodea a la estación de ferrocarril Retiro está nuevamente plagada de vendedores informales. Los vendedores habían sido erradicados en octubre de 2013, cuando el Gobierno porteño inauguraba obras de tránsito. Pero volvieron a copar el sitio y ya son más de 70 puestos los que se instalaron en las avenidas Ramos Mejía y Antártida Argentina.
Desde el ministerio de Espacio Público de la Ciudad señalaron al diario La Nación que no cuentan con la colaboración de la Policía Federal. Pero los comerciantes que en muchos casos se ven afectados por la competencia "ambulante", cuentan otra cosa.
"Si viene una inspección ya están avisados. Hay uno o dos de Espacio Público que vienen todos los días y hablan con todos éstos. Cuando viene la camioneta ya no queda nadie; algún arreglo hay", contó al matutino Ignacio Villar, que atiende una panadería. Un compañero suyo coincide en que hay connivencia con los funcionarios de la ciudad. "En realidad, los manteros nunca se fueron, desaparecen unos días, pero siempre vuelven", señalan.
"La situación nos genera preocupación. Desde el Ministerio de Espacio Público se va a investigar el tema de las denuncias. Esto es una lucha constante, y para llegar a una solución se necesita el auxilio de la fuerza pública", respondió Patricio Di Stéfano, subsecretario de Espacio Público del Ministerio de Ambiente y Espacio Público.
Pequeños y medianos empresarios del comercio reclamaron esta semana al Gobierno porteño que declare la emergencia del espacio público, ante el avance de los puestos de venta ilegal de productos en las calles.
La zona que rodea a la estación de ferrocarril Retiro está nuevamente plagada de vendedores informales. Los vendedores habían sido erradicados en octubre de 2013, cuando el Gobierno porteño inauguraba obras de tránsito. Pero volvieron a copar el sitio y ya son más de 70 puestos los que se instalaron en las avenidas Ramos Mejía y Antártida Argentina.
Desde el ministerio de Espacio Público de la Ciudad señalaron al diario La Nación que no cuentan con la colaboración de la Policía Federal. Pero los comerciantes que en muchos casos se ven afectados por la competencia "ambulante", cuentan otra cosa.
"Si viene una inspección ya están avisados. Hay uno o dos de Espacio Público que vienen todos los días y hablan con todos éstos. Cuando viene la camioneta ya no queda nadie; algún arreglo hay", contó al matutino Ignacio Villar, que atiende una panadería. Un compañero suyo coincide en que hay connivencia con los funcionarios de la ciudad. "En realidad, los manteros nunca se fueron, desaparecen unos días, pero siempre vuelven", señalan.
"La situación nos genera preocupación. Desde el Ministerio de Espacio Público se va a investigar el tema de las denuncias. Esto es una lucha constante, y para llegar a una solución se necesita el auxilio de la fuerza pública", respondió Patricio Di Stéfano, subsecretario de Espacio Público del Ministerio de Ambiente y Espacio Público.
Pequeños y medianos empresarios del comercio reclamaron esta semana al Gobierno porteño que declare la emergencia del espacio público, ante el avance de los puestos de venta ilegal de productos en las calles.
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