Producción automotriz: crecen las exportaciones pero no compensan derrumbe de ventas internas



La industria automotriz está viviendo dos realidades: por un lado, gracias al mayor empuje de Brasil, se vienen recuperando las exportaciones. Sin embargo, esta creciente demanda no es suficiente para compensar el efecto que genera el desplome de los patentamientos en el mercado interno.

Esto termina arrastrando a las ventas mayoristas y también a la producción, que en noviembre se movió en terreno negativo.

Según el balance mensual publicado por la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), en noviembre las terminales radicadas en el país lograron despachar al exterior poco más de 26.000 unidades, lo que implicó un salto del 36% respecto de los niveles del mismo período de 2017.

Y el responsable de esta creciente demanda es Brasil: en lo que va del año ya adquirió unos 170.500 vehículos, casi 47.500 por encima del registro de 2017, equivalente a un fuerte incremento interanual del 39%.

En paralelo, Chile, Perú y Colombia, con compras globales por cerca de 34.000 unidades, se posicionaron como los otros tres mercados más dinámicos para la industria argentina.

Desde Fundación Mediterránea destacaron que en 2018 el PBI de Brasil terminará creciendo un 1%, mientras que para 2019 se estima que lo hará a un ritmo mayor, del orden del 2,5%, lo que se está traduciendo en mayores órdenes de compras.

Además, los expertos señalan que, a pesar haberse devaluado el real, "el peso argentino lo hizo de modo más acentuado, por lo cual Brasil se encareció con respecto a nuestro país, y se prevé que durante el próximo año el tipo de cambio nos continúe favoreciendo".

Como contrapartida a la mejora en el frente externo, lo que más preocupa a directivos de terminales es la debilidad de la demanda interna.

Días atrás, ACARA, la entidad que nuclea a concesionarios, había informado que los patentamientos se habían desplomado cerca de un 46% en noviembre, respecto del mismo mes de 2017. Por cierto: se trató de la mayor caída registrada desde el año 2002.

La disparada de precios -algunos modelos generalistas se encarecieron cerca de un 70% en el último año por efecto de la devaluación- y la fuerte suba de tasas, que complicó el financiamiento, terminaron por alejar a los 0Km del bolsillo de la clase media.

Y esto está repercutiendo en la industria: las marcas lo están sintiendo con una menor demanda por parte de las agencias.

Según ADEFA, en noviembre las fábricas comercializaron la red de concesionarios 33.095 unidades, nada menos que un 58% por debajo del nivel del mismo mes del año pasado, cuando las ventas contabilizaron 78.631 unidades.

Como consecuencia directa de esta caída, la producción sufrió un fuerte mazazo: en noviembre se fabricaron unas 36.800 unidades, lo que implicó una preocupante caída del 18,6% respecto al mismo período del 2017.

Para el último mes del año, en el sector no son optimistas. Las estimaciones de diferentes automotrices que fueron consultadas por iProfesional marcan que 2018 cerrará con un nivel total de ventas del orden de las 810.000 unidades. Esto implicaría unos 90.000 vehículos menos que en 2017, equivalente a una caída del 10%.

Y, de cara al año próximo, las expectativas tampoco son buenas: el presidente de FCA, Cristiano Rattazzi, pronosticó una baja del 25% para el mercado automotor, como consecuencia de una economía que podría contraerse entre 0,5% y 1,5%.

Según el directivo, la política de altas tasas de interés es perjudicial para la actividad económica. "Cuando le das a un plazo fijo una tasa del 55%, tenés una economía enferma".

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