A pesar de los esfuerzos de los últimos años por humanizar su imagen y mostrarse más cercano, el príncipe Carlos sigue teniendo un problema de conexión con el pueblo británico. El eterno heredero, que lleva más de seis décadas y media esperando su momento, debería dar un paso al lado a favor de su hjo mayor, Guillermo, cuando llegue el momento de la sucesión al trono, es la sentencia del último sondeo publicado por el diario The Independent. Casi la mitad de los consultados no querrían verlo reinar, publica El País.

La publicación de la encuesta en la que un 46 % defiende su abdicación en cuanto fallezca Isabel II, en pro de la sangre más joven, supone un trago amargo para un príncipe que sólo hace dos meses aparecía exultante durante las celebraciones de su 70 cumpleaños. Desde palacio se convirtió la efeméride en toda una operación de relaciones públicas ´para acercar la imagen de Carlos al pueblo y lanzar el mensaje nada subliminal de que su intención es portar un día la corona.

El príncipe de Gales se dejó fotografiar entonces en todo tipo de poses mundanas, publicó él mismo idílicas estampas familiares junto a sus hijos y nietos (incluídas las carantoñas del abuelo al más pequeño, Luis) y sobre todo dejó claro en una entrevista a la BBC el deseo de suceder a su madre, que tiene 92 años. “No soy un estúpido”, fue la apostilla a su promesa de que, una vez proclamado monarca, dejará atrás su polémica proclividad a opinar públicamente sobre el medio ambiente, la arquitectura, los beneficios de la homeopatía e incluso la política, en contraste con la neutralidad de la soberana que siempre se ha guardado lo que piensa.

Esa declaración de intenciones no ha convecido a ese 27% de los británicos que “apoya con firmeza” una futura abdicación de Carlos, sumados al 19% que “de algún modo” respalda también la idea. Los jóvenes destacan en su desafección a un futuro rey Carlos, mientras que el grupo de mayor edad denota una especial aversión a que Camilla se convirtiera en su reina (el 62%, entre los mayores de 65 años). En global, sólo uno de cada cinco encuestados defiende ese papel para la segunda esposa del heredero. La encuesta realizada por l firma BMG Research, con una muestra de 1.508 personas, fue realizada entre el 4 y el 7 de diciembre, pero acaba de ver la luz pública.

El experto en la realeza Richard Fitzilliams se ha apresurado a desestimar el sondeo como una “pura travesura”, publicada además por un medio que siempre ha defendido el republicanismo. “Tenemos una monarquía hereditaria, la línea de sucesión está fijada y de ningún modo va a saltarse una generación”, ha declarado Fitzwilliams (antiguo editor del Who is Who internacional) al Daily Express.

Todo apunta a que lleva la razón, máxime cuando Isabel II ha mostrado su inquebrantable respaldo al hijo mayor como su heredero, avalado por el gesto de cederle la jefatura de la Commonwealth hace menos de un año. Hasta entonces, Carlos de Inglaterra seguirá exhibiendo el record que detenta como el delfín que lleva más tiempo esperando la sucesión en toda la historia británica. Exactamente desde 1952.

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