Todo comenzó el 12 de marzo. Un hombre y una mujer ingresaron a la Argentina desde Europa por el aeropuerto internacional de Ezeiza. En el control de Migraciones saltaron las alertas por los documentos de identidad que presentaron y el caso comenzó a ser investigado por agentes de la División de Lucha contra el Terrorismo de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia).

Poco después, con la confirmación de Interpol Israel de que los documentos que exhibieron eran robados, la pareja fue detenida en un hotel en el barrio bonaerense de Abasto. Concretamente, ambos pasaportes figuraban en los archivos de Interpol en la categoría "Robado/perdido por el portador".

Sajjad Samiel Naserani, ciudadano iraní, nacido el 1º de noviembre de 1991 en la ciudad de Rasht (27 años), que dijo ser fotógrafo, y Mashoreh Sabzali, también iraní, nacida en Mashhad, el 4 de abril de 1988 (30 años), de profesión arquitecta e ingeniera, ingresaron a la Argentina desde España.

En su poder, tenían pasaportes israelíes a nombre de Netanel Toledano y Rivka Toledano, pero cuando las autoridades argentinas enviaron la información a Israel, resultó que los números de los pasaportes (31.523.592 y 31.526.354 respectivamente) correspondían a documentos que habían sido robados en Israel y que estaban registrados bajo otros nombres.

Fuentes cercanas al Ministerio de Seguridad de la Nación afirman que el caso es delicado y complejo. Y, desde luego, especialmente sensible en vísperas del 27º aniversario del atentado contra la Embajada de Israel en la Argentina.

Durante el arresto y el allanamiento al hotel, los agentes secuestraron, además de los pasaportes adulterados, dos teléfonos celulares y una cámara fotográfica que serán analizados por la División de Tecnología Aplicada de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Dirección General de Seguridad del Estado.

El caso quedó radicado en el juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nº9, a cargo del juez Luis Rodríguez. Los dos ciudadanos iraníes quedaron arrestados en la Alcaidía de la calle Cavia.

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