Consejos para mejorar la calidad del sueño en tiempos de pandemia

La inédita situación que se vive a nivel mundial genera mucha angustia y preocupación, lo que puede afectar la capacidad de lograr un sueño de buena calidad.

Durante el aislamiento uno de los principales problemas es el insomnio, que afecta el descanso y trae consecuencias que podrían alterar la salud. La preocupación por el coronavirus, la falta de actividad física y cambios en las rutinas, son algunas de las causas que pueden afectar la calidad del sueño.

Tener un buen descanso nocturno es fundamental para la salud. Te hace productivo, equilibra el estado de ánimo, ayuda a controlar el estrés y provee beneficios para el organismo. Lo ideal para los adultos es un promedio de ocho horas de sueño diarias.

Recomendaciones para dormir mejor


Mantené el mismo horario para acostarte y levantarte, es decir, el que se tenías hasta antes de la situación disruptiva. Los cambios constantes generan dificultades para dormir.

Permanecé en la cama solo el tiempo que sea necesario y exclusivamente para dormir.

Organizá una rutina para ir a acostarte cada noche, preparate tanto física como mentalmente mediante acciones que induzcan el sueño. Antes de acostarte realizá ejercicios de respiración o meditación. Si no puodés conciliar el sueño luego de pasados los 30 minutos, levantate a realizar una actividad tranquila, placentera en otra habitación y con luz tenue, como meditación o yoga.

Mantenete activo durante el día, fundamentalmente en los horarios en los que desempeñabas tu jornada laboral habitual. Buscá tareas hogareñas en el caso que tu trabajo haya sido interrumpido por este período.

Tomá un baño de agua caliente antes de acostarte, tiene un efecto relajante que favorece el sueño.

Evitá tomar bebidas con cafeína, café o bebidas cola, durante la tarde o noche, ya que son estimulantes del sistema nervioso y alteran el sueño.

El uso de alcohol y tabaco no es apropiado para encontrar el alivio o la calma para esta situación de incertidumbre. El alcohol provoca despertares a lo largo de la noche y un sueño superficial. La nicotina es estimulante y no tranquilizante.

Procurá acostarte luego de que hayan pasado aproximadamente dos horas después de comer. Cenas abundantes o no cenar pueden alterar el sueño.

No recurras a la automedicación. Es común que la gente en situaciones como ésta aumente el consumo de psicofármacos que pueden ser perjudiciales para su salud y que además generan adicción. Estos psicofármacos producen embotamiento diurno, aumentando el riesgo de errores y accidentes en las actividades diarias.

Tratá de estar tranquilo, comer, descansar y también tener momentos de ocio y placer para así poder lograr un buen descanso por la noche.

Tratá de limitar la información que recibís de manera virtual (mail, grupos de WhatsApp, Instagram). Puede que esto genere preocupación y estrés sin que hayas aún vivido una situación real de crisis.

Intentá no adelantarte a los hechos. La anticipación a la realidad solo genera ansiedad y miedo y hace que la mente y cuerpo se llenen de tensiones en función de emociones y pensamientos trágicos imaginados, los cuales después pueden alterar el buen descanso y el dormir. Viví el día a día, concentrado en lo que es importante realizar este mismo día.

Por diariodelasalud.com

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