"Cúlpenme a mí", dijo el premier sobre la gestión acerca de la información que lo vincula con una empresa offshore; cientos de personas piden su renuncia frente a Downing Street.

El primer ministro británico, David Cameron, reconoció hoy que no gestionó adecuadamente la información revelada por los Panama Papers sobre su participación en una empresa offshore propiedad de su padre, al tiempo que centenares de personas pedían su dimisión frente a Downing Street.
Esta semana, en el marco de la filtración de documentos de los Panama Papers, se supo que el premier se benefició de un fondo de inversión creado por su padre, Ian, en un paraíso fiscal antes de que llegara al poder en 2010.
Ante la verja del 10 de Downing Street -la residencia oficial-, los manifestantes gritaban "Cameron must go" ("Cameron debe marcharse"), vestidos con sombreros Panamá y con camisas hawaianas.
Apenas a dos kilómetros de allí, Cameron habló en un hotel ante los delegados del partido conservador, congregados para preparar los comicios locales de mayo.
"Sé que debería haber gestionado mejor este asunto", dijo en el Congreso. "No culpen a mis consejeros. Cúlpenme a mí. Sé que hay lecciones que aprender y las aprenderé".
A continuación, reiteró su promesa de publicar "próximamente" sus declaraciones de impuestos de los últimos años, un gesto inédito por parte de un primer ministro en el país.
"Los hechos son los siguientes", dijo . "Compré acciones de un fondo de inversiones, acciones que son igual que el resto de las acciones y por las que pagué impuestos igual que que por cualquier otras", señaló. "Y todas las acciones que tenía las vendí cuando me convertí en primer ministro", agregó.
Según dijo, su esposa y él compraron esas participaciones en abril de 1997 por 12.497 libras y las vendieron en 2010 por 31.500 libras (en la actualidad casi 39.000 euros).
Ayer, un sondeo YouGov mostró que su popularidad había caído a su nivel más bajo desde julio de 2013 con el 58% de opiniones en contra.

El primer ministro británico, David Cameron, reconoció hoy que no gestionó adecuadamente la información revelada por los Panama Papers sobre su participación en una empresa offshore propiedad de su padre, al tiempo que centenares de personas pedían su dimisión frente a Downing Street.
Esta semana, en el marco de la filtración de documentos de los Panama Papers, se supo que el premier se benefició de un fondo de inversión creado por su padre, Ian, en un paraíso fiscal antes de que llegara al poder en 2010.
Ante la verja del 10 de Downing Street -la residencia oficial-, los manifestantes gritaban "Cameron must go" ("Cameron debe marcharse"), vestidos con sombreros Panamá y con camisas hawaianas.
Apenas a dos kilómetros de allí, Cameron habló en un hotel ante los delegados del partido conservador, congregados para preparar los comicios locales de mayo.
"Sé que debería haber gestionado mejor este asunto", dijo en el Congreso. "No culpen a mis consejeros. Cúlpenme a mí. Sé que hay lecciones que aprender y las aprenderé".
A continuación, reiteró su promesa de publicar "próximamente" sus declaraciones de impuestos de los últimos años, un gesto inédito por parte de un primer ministro en el país.
"Los hechos son los siguientes", dijo . "Compré acciones de un fondo de inversiones, acciones que son igual que el resto de las acciones y por las que pagué impuestos igual que que por cualquier otras", señaló. "Y todas las acciones que tenía las vendí cuando me convertí en primer ministro", agregó.
Según dijo, su esposa y él compraron esas participaciones en abril de 1997 por 12.497 libras y las vendieron en 2010 por 31.500 libras (en la actualidad casi 39.000 euros).
Ayer, un sondeo YouGov mostró que su popularidad había caído a su nivel más bajo desde julio de 2013 con el 58% de opiniones en contra.
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