El equipo de La Paternal se impuso por 2 a 1 ante los de Sarandí y se subió a la punta, en un partido correspondiente a la fecha 9 de la Superliga Argentina de Fútbol (SAF).



Argentinos le ganó por 2-1 como local a Arsenal en el estadio Diego Armando Maradona, por la novena fecha de la Superliga Argentina de Fútbol.



Ezequiel Cérica abrió el marcador para la visita, pero Francis Mac Allister y Gabriel Hauche lo dieron vuelta para el conjunto de La Paternal, que alcanzó al líder, Boca Juniors, con 18 puntos. Así, el Bicho se aseguró quedar en la cima al menos un par de horas, porque se convertirá en escolta si San Lorenzo de Almagro vence a Central Córdoba de Santiago del Estero.

El Bicho arrancó mejor el partido. Tenía la pelota y generaba peligro, aunque le faltaba ajustar la mira en la definición.

Ya al minuto Santiago Silva la aguantó para Hauche, quien ingresó al área por el sector derecho y cruzó un remate que se fue muy cerca del poste. A los 5, tras un centro desde la izquierda de Elías Gómez, Silva cabeceó apenas alto.

Un error arbitral le dio la inmerecida ventaja a la visita. Iban 7 minutos cuando Fernando Torrent picó por derecha y recibió un pase largo en fuera de juego. El asistente Andrés Barbieri no lo vio, el árbitro Fernando Espinoza aún menos y el lateral derecho quedó mano a mano con el arquero Lucas Chaves, quien tapó en primera instancia, pero no pudo contener la definición de Cérica tras el rebote.

No tardó mucho en reponerse el dueño de casa. A los 14, luego de una jugada que nació en un lateral, Mac Allister tomó un despeje en la medialuna del área y sacó un derechazo que se desvió en Franco Sbuttoni para descolocar a Maximiliano Gagliardo e ingresar al arco.

A partir de allí, todo fue más parejo. Nicolás Giménez comenzó a aparecer en Arsenal y a mostrar sus condiciones para la conducción. Incluso pudieron haberse adelantado antes del descanso los de Sergio Rondina, pero Carlos Quintana salvó casi en la línea un disparo de Torrent que tenía destino de gol a los 32.

Poco pasaba en el segundo período. El mediocampo era un tablero de ajedrez en el que los entrenadores intentaban acomodar las piezas para lastimar.

De repente, Argentinos tuvo dos seguidas. A los 23, con un violento disparo de Hauche que Gagliardo logró desviar con esfuerzo. Un minuto más tarde, con un cabezazo de Quintana que se fue pegado al palo derecho.

Una de las modificaciones de Diego Dabove fue el ingreso de Matías Romero, quien a los 30 pagó la confianza con un centro perfecto desde la derecha para el cabezazo goleador de Hauche que sentenció el resultado final.


 

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