El crimen de la policía ocurrió poco después de encontrar el cuerpo de la fisioterapeuta desaparecida.

Todavía esta ciudad no sale de la angustia y la indignación por el crimen de la fisioterapeuta que estuvo dos días desaparecida, cuando en la madrugada otra mujer fue asesinada por su pareja. La agente policial Celeste Monte fue encontrada muerta sobre su cama y, en el piso, estaba el cuerpo del oficial principal Enzo Valdez, con un arma en la mano.
Los dos disparos eran de la pistola 9 milímetros, el arma reglamentaria de Valdez, por lo que la hipótesis es que mató a la mujer y luego se suicidó. Ambos trabajaban en el Centro de Comunicaciones de la Policía.
El de Celeste es el octavo femicidio del año y el tercero en la última semana, después del de Carina Alejandra Drigani Mulla, cuyo cadáver fue encontrado ayer en Icho Cruz y el de Lis Funes, asesinada por su ex pareja el en su casa de country de la localidad de La Calera. Si se suma la muerte de Johana Altamirano, una joven de 19 años, encontrada en Alta Gracia, son nueve. Hay un imputado por el crimen, pero la Justicia aún no lo caratuló como femicidio.
En este contexto, recrudeció el debate porque Córdoba es la única provincia que aún no adhirió a la Ley Nacional de Violencia de Género, sancionada hace siete años. Betiana Cabrera Fasolis, coordinadora provincial de la organización Mumala, indicó que sumarse a la norma implicaría "pasar de una ley retrograda -que es judicializadora, habla de violencia familiar y no habla de prevención y promoción- a poder trabajar en reformas curriculares educativas, en capacitación de oficios, por ejemplo".
En la práctica, en junio -fecha en la que empezará el Plan Nacional de Emergencia- no vamos a Córdoba no accedería a la red de casas refugio, ni a las tobilleras geolocalizadas para los denunciados.
Cabrera Fasolis indicó que la ley nacional plantea una mirada integral sobre varias violencias, "no sólo la psicológica, sino la violencia mediática, la violencia obstétrica. Hay que hacerse cargo de los mecanismo de aplicación".

Todavía esta ciudad no sale de la angustia y la indignación por el crimen de la fisioterapeuta que estuvo dos días desaparecida, cuando en la madrugada otra mujer fue asesinada por su pareja. La agente policial Celeste Monte fue encontrada muerta sobre su cama y, en el piso, estaba el cuerpo del oficial principal Enzo Valdez, con un arma en la mano.
Los dos disparos eran de la pistola 9 milímetros, el arma reglamentaria de Valdez, por lo que la hipótesis es que mató a la mujer y luego se suicidó. Ambos trabajaban en el Centro de Comunicaciones de la Policía.
El de Celeste es el octavo femicidio del año y el tercero en la última semana, después del de Carina Alejandra Drigani Mulla, cuyo cadáver fue encontrado ayer en Icho Cruz y el de Lis Funes, asesinada por su ex pareja el en su casa de country de la localidad de La Calera. Si se suma la muerte de Johana Altamirano, una joven de 19 años, encontrada en Alta Gracia, son nueve. Hay un imputado por el crimen, pero la Justicia aún no lo caratuló como femicidio.
En este contexto, recrudeció el debate porque Córdoba es la única provincia que aún no adhirió a la Ley Nacional de Violencia de Género, sancionada hace siete años. Betiana Cabrera Fasolis, coordinadora provincial de la organización Mumala, indicó que sumarse a la norma implicaría "pasar de una ley retrograda -que es judicializadora, habla de violencia familiar y no habla de prevención y promoción- a poder trabajar en reformas curriculares educativas, en capacitación de oficios, por ejemplo".
En la práctica, en junio -fecha en la que empezará el Plan Nacional de Emergencia- no vamos a Córdoba no accedería a la red de casas refugio, ni a las tobilleras geolocalizadas para los denunciados.
Cabrera Fasolis indicó que la ley nacional plantea una mirada integral sobre varias violencias, "no sólo la psicológica, sino la violencia mediática, la violencia obstétrica. Hay que hacerse cargo de los mecanismo de aplicación".
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