El Ciclón y el Canalla igualaron 2-2 en el Nuevo Gasómetro.



San Lorenzo y Rosario Central empataron 2-2 en un encuentro que fue intenso y emotivo en el primer tiempo, pero cuyo nivel decreció en el segundo, y este resultado dejó a ambos en lo más alto de las posiciones de la Superliga.

Pura efectividad fue el conjunto rosarino en el primer tramo del juego, porque tuvo dos ocasiones de riesgo y en las dos convirtió: a los 11 abrió la cuenta con un gran cabezazo de Claudio Riaño y diez minutos después amplió la ventaja Ciro Rius, con un zurdazo cruzado.



El estadio pasó del aliento al reclamo. San Lorenzo dio cuenta rápidamente de ese requerimiento del público y a los 22 descontó Fernando Belluschi, con un remate de media distancia no tan potente como esquinado.

Al cumplirse la media hora de juego, el equipo de Juan Antonio Pizzi, que siguió insistiendo con Belluschi y Lucas Menossi como estandartes, contó con una inmejorable ocasión por un penal que Matías Caruzzo le cometió a Adam Bareiro.

El propio delantero paraguayo se encargó de la ejecución, que tuvo demasiado prólogo y nada de firmeza. Bareiro la quiso picar, pero la pelota se le fue por encima del travesaño. Sin embargo, aún si hubiera acertado al arco, Ledesma esperaba para detener el remate.

El último cuarto de hora no varió la postura del juego. San Lorenzo tuvo la pelota y Central esperó.

El equipo de Boedo tuvo su premio a la insistencia a los 41, cuando Belluschi ejecutó un tiro libre por una falta que Fabián Rinaudo le cometió, y Bruno Pittón apenas peinó la pelota para dejar sin chances a Ledesma y poner el 2-2 con el que se marcharon al descanso.

En el segundo tiempo la intensidad bajó. Ambos conjuntos parecieron sentir el extremo desgaste del primer tiempo. En ese contexto, el local se hizo dueño del balón y llevó a Central a su campo.

Le faltó la última puntada a San Lorenzo. Bareiro estrelló un cabezazo en el palo y no pudo tomarse revancha del penal (después fue reemplazado por Alexander Díaz) y luego lo tuvo Héctor Fértoli, pero su intento rebotó en el cuerpo de Diego Zabala, quien contó con las mejores dos situaciones de su equipo.

Nahuel Barrios siguió mostrándose como uno de los jugadores más desequilibrantes del equipo azulgrana y hasta construyó una acción en los minutos finales que le pudo dar la victoria a su equipo.

El paraguayo Óscar Romero, en su debut, intentó ser siempre una alternativa para la descarga y la creación de juego, pero no fue suficiente.

Con este empate, y un partido más que sus más inmediato perseguidores, San Lorenzo y Central se convierten momentáneamente en los únicos líderes de la Superliga, con 7 puntos, línea que podrá ser igualdad por River (visita esta noche a Racing), Boca (recibe el domingo a Aldosivi) y Huracán (abre el domingo en Paraná ante Patronato).

 

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