Los Pumas juegan ante Sudáfrica en el Rugby Championship

Abrirán en Pretoria y contra los poderosos Wallabies, su tercera participación en el Rugby Championship; van por su primer triunfo, con algunos nombres nuevos y, sobre todo, un cambio de estilo de juego

ESPN Scrum



En una de las partes más bonitas de Pretoria, apenas al este de su centro desbordante de bocinazos de taxistas y combistas que intentan llamar la atención de posibles pasajeros, se mantiene en pie el viejo Loftus Versfeld, el estadio que honra al fundador de los deportes organizados en ésta, la capital administrativa de Sudáfrica. Inaugurado en 1923, será otro punto de partida en esta ajetreada vida de los Pumas, que en los últimos años se ha columpiado entre sumar competencia de primer nivel, padecer disputas internas, colectar más caídas que festejos y avanzar hacia la profesionalización absoluta.

Pero ese punto de inicio tiene que ver con dos ítems extras: la cantidad de nombres que se incorporan o despuntan en el seleccionado y, sobre todo, la propuesta de otra forma de juego. Distinta a la reciente y a la de toda la vida. Más audaz, más vistosa. Y se pondrá a prueba nada menos que frente a los poderosos Springboks, el rocoso equipo que, un año atrás, asestó a la Argentina la peor paliza en varios años, un descomunal 73 a 13 en Johannesburgo como presentación en el Rugby Championship. Ahora la etapa es la misma, y también el certamen, y también el reto: conseguir la primera victoria en el torneo que reúne a los cuatro mejores seleccionados nacionales al sur del ecuador. A las 12.05 de Buenos Aires, Springboks y Pumas inaugurarán su tercera intervención en el certamen, que comenzó con el empate entre Australia y Nueva Zelanda.

Ya no está Santiago Phelan. Es tiempo de Daniel Hourcade, el tucumano que dirigió a otro seleccionado, Pampas XV, por la Copa Vodacom, aquí mismo, en Sudáfrica. El Huevo trae ahora al conjunto mayor hombres e ideas que aplicó de 2010 a 2013 en este país con dispar rendimiento, pero que vienen de antes, cuando insufló a La Naranja, la escuadra de su provincia, una dosis de juego de manos heréticas en la tierra donde line y maul eran sacros y exitosos. A Hourcade, convencido y temerario, no le importó el qué dirán y se jugó por su plan.

Lo hace ahora en los Pumas, nada menos. Con su gente, eso sí. Es una lista muy suya ésta de 26 piezas para el bravo debut, entre ausencias de enorme peso (como la de Patricio Albacete, actor de un serio conflicto con la dirigencia) y una marcadísima coloración Pampas XV (63,5% de los citados). No por nada apenas seis (40%) de los titulares en aquella tarde nefasta de Soweto estarán también hoy. Entre el deshojamiento del almanaque, que lleva a proyectar una renovación, y el reemplazo de entrenador, aparece un recambio nominal que, más allá del entusiasmo y de la buena preparación durante dos meses, hace pensar que los tan anhelados resultados pueden tardar un buen tiempo más.

Pero aún más que el trueque de apellidos genera expectativa el nuevo libreto táctico. La historia de los Pumas reluce en la defensa, los forwards y la garra. Para Hourcade todo eso está muy bien, pero no basta. Entiende que si se pretende vencer debe recurrir a otros métodos, que hay que cambiar para que mucho cambie. La defensiva era Phelan tuvo un auspicioso 16-16 con Sudáfrica en Mendoza en 2012, pero desbarrancó al año siguiente con aquel 13-73. Y de una temporada a la otra involucionó: pasó de 166 tantos recibidos a 224 en los seis encuentros, un retroceso de casi 35%. Entonces -entiende el Huevo- es hora de intentar algo diferente. Hora de atacar. De avanzar rápidamente con las manos en vez de patear lejos y presionar en el line-out, en vez de ganar metro por metro, ruck tras ruck.

"La defensa será clave, pero pretendemos, cuando tengamos oportunidades, atacar con mucha dinámica. Es el gran desafío: imponer nuestro sistema ofensivo a un rival tan exigente. Creo que es la única manera de poder ganarle. Hacer un juego lento sería prolongar la agonía. Así nunca ganaremos. Queremos ganar, no perder por menos. Habrá errores, seguramente, pero así iremos creciendo con pretensiones. Es la única forma en que se puede vencer a estos equipos", declaró sus principios el DT. Y dijo más: "Todos los jugadores están convencidos. Son como socios de la idea".

No hay dudas de que ocurre tal cosa entre sus incondicionales. Como Santiago González Iglesias, quien será titular en lugar de Juan Martín Hernández, lesionado a último momento, que comentó a la nacion: "Ahora usamos el ataque como un arma más peligrosa. Va a ser fundamental contra estas potencias; hay que enfrentarse con ellas, no solamente con la defensa".

Empieza no sólo otro Rugby Championship para la Argentina. Empieza la renovación profunda y empieza otro estilo de juego. Con nuevo capitán, Agustín Creevy. Con Springboks como implacable examinador. Habrá que ver si la idea generosa se mantiene en caso de hacer agua, esta tarde y en el futuro. Habrá que ver si no era eso, finalmente, lo que faltaba para dar de una buena vez el zarpazo. Se sabrá desde hoy, cuando el viejo Loftus Versfeld sea escenario de lo nuevo de los Pumas.

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