El Canalla aguantó en los 90 minutos ante un Millonario que fue superior y, en los penales, tuvo mayor efectividad para lograr la clasificación a semifinales.
Después del empate en el Superclásico, River viajó a San Juan con un equipo alternativo para disputar los cuartos de final de la Copa Argentina ante Rosario Central e intentar seguir adelante en una de las tres competencias de las que está participando en este semestre.
En el comienzo, el conjunto de Marcelo Gallardo buscó mantener el estilo que pregona la habitual alineación titular, con pelota al piso, presión en campo contrario y velocidad en las transiciones, para ganar el protagonismo del partido y tratar de empujar a los rosarinos contra su arco. Así, el Millonario se aproximó y creó las mejores situaciones de la etapa inicial, incluyendo un remate en el travesaño de Giovanni Simeone después de un preciso centro raso de Bruno Urribarri.
Los de Miguel Ángel Russo, en cambio, no tuvieron demasiadas ideas a la hora de la gestación y casi no inquietaron a Julio Chiarini. Sin embargo, con el transcurrir de los minutos, la intensidad de los de Núñez fue decreciendo y el trámite se emparejó para abajo.
La tendencia se mantuvo en el complemento, aunque Central, incluso con algunos cambios ofensivos de su entrenador, hizo lo posible por conseguir el triunfo y por momentos propuso algo más que en la primera mitad. River, con intermitencias, siguió dominando las acciones y si hubiera estado fino en los últimos metros, podría haberlo ganado en el tiempo reglamentario, pero el encuentro llegó inevitablemente a los penales.
Allí, convirtieron para el Millonario Rojas, Mora, Sánchez y Pezzella, mientras que para el Canalla anotaron Barrientos, Delgado, Ferrari y Caranta. En los últimos de la serie, el arquero auriazul se lo tapó a Urribarri y Abreu marcó el quinto que decretó el triunfo de los de Arroyito.
Rosario Central avanza en la Copa Argentina y sueña con jugar la Libertadores, mientras que los dirigidos por el Muñeco deberán apostar ahora al Campeonato de Primera División y a la Copa Sudamericana.
Después del empate en el Superclásico, River viajó a San Juan con un equipo alternativo para disputar los cuartos de final de la Copa Argentina ante Rosario Central e intentar seguir adelante en una de las tres competencias de las que está participando en este semestre.
En el comienzo, el conjunto de Marcelo Gallardo buscó mantener el estilo que pregona la habitual alineación titular, con pelota al piso, presión en campo contrario y velocidad en las transiciones, para ganar el protagonismo del partido y tratar de empujar a los rosarinos contra su arco. Así, el Millonario se aproximó y creó las mejores situaciones de la etapa inicial, incluyendo un remate en el travesaño de Giovanni Simeone después de un preciso centro raso de Bruno Urribarri.
Los de Miguel Ángel Russo, en cambio, no tuvieron demasiadas ideas a la hora de la gestación y casi no inquietaron a Julio Chiarini. Sin embargo, con el transcurrir de los minutos, la intensidad de los de Núñez fue decreciendo y el trámite se emparejó para abajo.
La tendencia se mantuvo en el complemento, aunque Central, incluso con algunos cambios ofensivos de su entrenador, hizo lo posible por conseguir el triunfo y por momentos propuso algo más que en la primera mitad. River, con intermitencias, siguió dominando las acciones y si hubiera estado fino en los últimos metros, podría haberlo ganado en el tiempo reglamentario, pero el encuentro llegó inevitablemente a los penales.
Allí, convirtieron para el Millonario Rojas, Mora, Sánchez y Pezzella, mientras que para el Canalla anotaron Barrientos, Delgado, Ferrari y Caranta. En los últimos de la serie, el arquero auriazul se lo tapó a Urribarri y Abreu marcó el quinto que decretó el triunfo de los de Arroyito.
Rosario Central avanza en la Copa Argentina y sueña con jugar la Libertadores, mientras que los dirigidos por el Muñeco deberán apostar ahora al Campeonato de Primera División y a la Copa Sudamericana.
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