Diego Lagomarsino , el colaborador de Alberto Nisman imputado por haberle prestado su pistola, aseguró hoy en conferencia de prensa que el fiscal le dijo que no tenía pensado usar el arma que le prestó. Además, señaló que Nisman "no confiaba ni en su custodia"
Diego Lagomarsino rompió el silencio. El asesor informático de Alberto Nisman brindó una conferencia de prensa en el estudio de su abogado defensor, el penalista Maximiliano Rusconi. Allí, Lagomarsino reconoció haberle facilitado al fiscal especial del caso AMIA una "vieja" pistola Bersa calibre 22 y brindó algunos detalles de su visita al piso 13 de la torre Le Parc el sábado 17 de enero.
Este es su relato:
Diego Lagomarsino rompió el silencio. El asesor informático de Alberto Nisman brindó una conferencia de prensa en el estudio de su abogado defensor, el penalista Maximiliano Rusconi. Allí, Lagomarsino reconoció haberle facilitado al fiscal especial del caso AMIA una "vieja" pistola Bersa calibre 22 y brindó algunos detalles de su visita al piso 13 de la torre Le Parc el sábado 17 de enero.
Este es su relato:
"Estoy el sábado en mi casa y me aparece una llamada privada en mi teléfono. Era Alberto Nisman diciéndome si podía ir. No era infrecuente que me pidiera eso. Llego a Puerto Madero en 20 minutos. Me identifico en el portón que queda más para el lado del río. Hablan con alguien arriba y me autorizan el acceso.
Entro por la puerta de servicio. Subo y me abre la puerta. Paso a la cocina. Sobre la mesa del living había mucha documentación. Me llamó la atención que había cuatro resaltadores amarillos. Me llamó la atención por la forma que era él. Le pregunté si había tenido más repercusión de lo que él pensaba y me dijo que sí, que su madre había tenido que ir al súper por él. Me dijo que en realidad tenía más miedo por tener razón que por no tener razón. En ese momento me dice '¿Tenés un arma?'. Me dejó mal, no lo podía creer y lamentablemente le dije que sí. 'Tengo miedo por las chicas', me dijo. 'Pero Alberto vos tenés seguridad', le dije. 'Pero ya no confío ni siquiera en la custodia', me respondió.
'¿Vos sabés lo que es que tus hijas no quieran estar con vos porque tienen miedo?', me comentó. Le dije: 'mirá es un arma vieja, es una 22'. 'Es para llevar en la guantera por si viene algún loquito', me respondió. Es un arma que realmente fallaba. Y me dijo, '¿el único favor que te pido y no me lo hacés?'.
A la ida no estaba su custodia, me dijo que la había mandado a hacer un trámite. Cuando vuelvo sí estaba la custodia. Subo con el custodio por el ascensor. Sale Nisman con un sobre de color madera y se lo entrega. El custodio se va. Yo entro. Estaba muy shockeado. Me hace pasar al living. Le pido un café, me da una cápsula y me pide que me lo prepare. Yo no soy experto en armas, pero la persona que me lo dio me dio las instrucciones y se las di (a Nisman). 'Igual no te preocupes porque no la voy a usar', me dijo. Le expliqué y el hizo toda la operatoria.
Me dijo que tenía portación porque era fiscal. El envuelve el arma en el paño verde y lo deja en el apoyabrazos del sillón. Una de las cosas que él me dijo fue que iba a guardar el arma en la caja de seguridad y después la iba a poner en la guantera del auto. Me hace salir por el frente. Toco el botón del ascensor, me subo, hbaía cinco personas, me bajo en la planta principal. Tres personas se bajaron y otros dos siguieron hacia planta baja. Y ahí me fui. Fui a buscar la camioneta y agarré la autopista y me fui. Le mandé un whatsapp para ver si estaba más tranquilo y no me salieron las dos tildes azules".
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