El presunto testaferro de Amado Boudou se encuentra detenido en Mendoza, pero podría recuperar la libertad en las próximas horas: funcionarios ya trabajan para que sea excarcelado y juzgado por la Justicia argentina
Alejandro Vandenbroele pasó sus primeras 24 horas detenido en una celda en el subsuelo de los calabozos de la U32 de los tribunales de Mendoza. Este lunes a las 8:30 subirá hasta el tercer piso de ese edificio, donde el juez argentino Walter Bento le informará en detalle sobre su situación procesal en Uruguay. Pero el hombre acusado de ser el testaferro de Amado Boudou podría quedar en libertad en no mucho tiempo: funcionarios del Gobierno ya trabajan para que intentar que sea excarcelado y juzgado en la Argentina.
Esta semana, el juez uruguayo Néstor Valetti pidió a Interpol la captura internacional del empresario que estuvo a cargo del manejo de la ex Ciccone Calcográfica para que sea extraditado e indagado por el presunto delito de lavado de dinero. La sospecha es que esos fondos fueron utilizados para que la sociedad The Old Fund comprase la imprenta de valores.
Fuentes allegadas a la defensa de Vandenbroele aseguraron a Infobae que saben que funcionarios del Gobierno trabajan para impedir que su defendido deje el país: integrantes del Ministerio de Justicia de la Nación buscan la forma de lograr que algún juez argentino le restituya la libertad a Vandenbroele antes de que sea extraditado a Uruguay. En paralelo, intentarán que el presunto apoderado de Boudou sea indagado en Argentina por el delito que se lo acusa en el vecino país.
"Será la Cancillería Argentina la que nos informe qué hacer con el detenido, porque la captura ha sido requerida por la Justicia de Uruguay", explicó al diario Clarín el juez mendocino Walter Bento, quien está a cargo del procedimiento en la Argentina.
Vandenbroele fue capturado este viernes a la noche por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en la zona de Chacras de Coria. En ese barrio mendocino vive su ex esposa, Laura Muñoz, quien dio el primer testimonio que alertó acerca de las maniobras irregulares en torno a la ex Ciccone Calcográfica. Su ex marido había ido hasta su casa a dejar a la hija que tienen en común tras haber pasado el sábado juntos.
El empresario que estuvo a cargo del manejo de la ex Ciccone Calcográfica puede quedar detenido en los calabozos mendocinos apenas treinta días porque las convenciones internacionales establecen que ese es el plazo máximo que un ser humano puede estar preso sin ver la luz del sol. Luego, deberá ser liberado o trasladado a una prisión.
Alejandro Vandenbroele pasó sus primeras 24 horas detenido en una celda en el subsuelo de los calabozos de la U32 de los tribunales de Mendoza. Este lunes a las 8:30 subirá hasta el tercer piso de ese edificio, donde el juez argentino Walter Bento le informará en detalle sobre su situación procesal en Uruguay. Pero el hombre acusado de ser el testaferro de Amado Boudou podría quedar en libertad en no mucho tiempo: funcionarios del Gobierno ya trabajan para que intentar que sea excarcelado y juzgado en la Argentina.
Esta semana, el juez uruguayo Néstor Valetti pidió a Interpol la captura internacional del empresario que estuvo a cargo del manejo de la ex Ciccone Calcográfica para que sea extraditado e indagado por el presunto delito de lavado de dinero. La sospecha es que esos fondos fueron utilizados para que la sociedad The Old Fund comprase la imprenta de valores.
Fuentes allegadas a la defensa de Vandenbroele aseguraron a Infobae que saben que funcionarios del Gobierno trabajan para impedir que su defendido deje el país: integrantes del Ministerio de Justicia de la Nación buscan la forma de lograr que algún juez argentino le restituya la libertad a Vandenbroele antes de que sea extraditado a Uruguay. En paralelo, intentarán que el presunto apoderado de Boudou sea indagado en Argentina por el delito que se lo acusa en el vecino país.
"Será la Cancillería Argentina la que nos informe qué hacer con el detenido, porque la captura ha sido requerida por la Justicia de Uruguay", explicó al diario Clarín el juez mendocino Walter Bento, quien está a cargo del procedimiento en la Argentina.
Vandenbroele fue capturado este viernes a la noche por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en la zona de Chacras de Coria. En ese barrio mendocino vive su ex esposa, Laura Muñoz, quien dio el primer testimonio que alertó acerca de las maniobras irregulares en torno a la ex Ciccone Calcográfica. Su ex marido había ido hasta su casa a dejar a la hija que tienen en común tras haber pasado el sábado juntos.
El empresario que estuvo a cargo del manejo de la ex Ciccone Calcográfica puede quedar detenido en los calabozos mendocinos apenas treinta días porque las convenciones internacionales establecen que ese es el plazo máximo que un ser humano puede estar preso sin ver la luz del sol. Luego, deberá ser liberado o trasladado a una prisión.
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