Barack Obama suele atreverse a salirse al guion de la política tradicional. Entiende la importancia de generar proximidad con los ciudadanos para lanzar sus mensajes. No sólo a través del discurso institucional, también a través de los nuevos lenguajes audiovisuales. Que utiliza, que fomenta, que explora y donde incluso arriesga aunque se levanten voces críticas.
La última jugada maestra del Presidente de Estados Unidos ha sido promovida con la colaboración del exitoso portal BuzzFeed, que ha realizado una pieza ideada para las redes sociales en la que se descubre lo que hace Obama cuando nadie lo ve. Se mira al espejo, trastea con el ya famoso palo del selfie, pone muecas y hasta pinta y colorea a su mujer, Michelle.
No es una campaña electoral, simplemente se trata de generar contenido para las redes sociales más allá del spam. Ese es el significado de Internet: narrar historias con una mirada propia que se atreva a hablar de tú a tú, escapando del argumentario previsible, políticamente correcto y encorsetado.
Así no sólo se logra llamar la atención, también crear interés empático en la población. Pero huyendo del populismo más básico que consuma acciones gratuitas. La diferencia está en que Obama se tira a la piscina sólo cuando existe un mar de fondo comprometido con una causa social. En el caso de este vídeo, para promover la afiliación al programa de salud pública que impulsa su administración.
La última jugada maestra del Presidente de Estados Unidos ha sido promovida con la colaboración del exitoso portal BuzzFeed, que ha realizado una pieza ideada para las redes sociales en la que se descubre lo que hace Obama cuando nadie lo ve. Se mira al espejo, trastea con el ya famoso palo del selfie, pone muecas y hasta pinta y colorea a su mujer, Michelle.
No es una campaña electoral, simplemente se trata de generar contenido para las redes sociales más allá del spam. Ese es el significado de Internet: narrar historias con una mirada propia que se atreva a hablar de tú a tú, escapando del argumentario previsible, políticamente correcto y encorsetado.
Así no sólo se logra llamar la atención, también crear interés empático en la población. Pero huyendo del populismo más básico que consuma acciones gratuitas. La diferencia está en que Obama se tira a la piscina sólo cuando existe un mar de fondo comprometido con una causa social. En el caso de este vídeo, para promover la afiliación al programa de salud pública que impulsa su administración.
Publicar un comentario