En las zonas más afectadas, cerca del epicentro, se registraron importantes daños en viviendas que quedaron desmoronadas, con los techos hundidos y agujeros en las paredes abiertas. En algunos sitios no hay ni agua. Bachelet viaja en estas horas al norte del país.
El terremoto de 8,4 grados Richter frente a Illapel, ayer al final de la tarde y que afectó a ocho regiones chilenas (y se llegó a sentir hasta en Buenos Aires) dejó 10 muertos y provocó la evacuación de un millón de personas en Chile, además de la formación de olas de entre tres y cuatro metros.
"Debemos lamentar la pérdida de las cinco personas que ya se han informado y agregar a otras tres, para hacer un total de ocho fallecidos", informó el ministro del Interior, Jorge Burgos. Horas más tarde, se confirmaron dos más.
La Presidenta, Michelle Bachelet, viaja a la zona afectada, en el norte del país, junto a los ministros de Obras Públicas, Alberto Undurraga, y de Salud, Carmen Castillo.
En un primer momento, el Servicio Geológico de Estados Unidos reportó que el movimiento telúrico tuvo una magnitud de 7,9, pero rápidamente la corrigió a 8,4. Funcionarios estadounidenses indicaron que se produjo en el Pacífico a las 19:54 de la noche y que el epicentro estaba a unos 280 kilómetros (173 millas) al norte-noroeste de Santiago y a 55 kilómetros (34 millas) al oeste de la ciudad norteña de Illapel, así como a cinco kilómetros (4,8 millas) de profundidad.
Para el ministro del Interior la cifra de víctimas mortales es "baja, muy baja'' en relación con otros "fenómenos de esta magnitud".
Entre las víctimas mortales está Lisette Araya Silva, una mujer de 26 años de la ciudad norteña de Illapel, que falleció al caer una cornisa, y otra de 20 años en el pueblo de Monte Patria, a 435 kilómetros (270 millas) al norte de Santiago, por desprendimiento de rocas. Un hombre de entre 86 y 87 años pereció en Maipú, una comuna de Santiago, de un infarto.
Además, una mujer pereció en Coquimbo mientras se desplazaba en una motocicleta por la costanera y otra murió a causa de un paro cardiorrespiratoria en Catapilco. La última víctima hasta el momento es un joven de 19 años de Monte Patria.
El jefe del gabinete agregó que las ciudades de Choapa, Illapel, Salamanca, Canela y Los Vilos y Coquimbo son las áreas más afectadas por el terremoto. Todas han sido declaradas zona catastrófica, lo que facilitará la llegada de fondos para ayudar a los afectados.
Periodistas de The Associated Press que viajaron a la pequeña ciudad agrícola y minera de Illapel, a unos 46 kilómetros (28 millas) del epicentro, vieron importantes daños en viviendas que quedaron desmoronadas, con los techos hundidos e importantes agujeros en las paredes abiertas. Una veinte personas resultaron heridas.
Muchos de los residentes pasaron la noche a la intemperie por temor a las réplicas. Cinco horas después del terremoto se habían registrado una treintena de nuevos temblores, algunos con una magnitud superior a 7.
La mayoría de los 35.000 habitantes de Illapel no tienen luz ni agua.
El alcalde, Denis Cortés, dijo que el terremoto provocó el caos en la zona. Haciendo un rápido balance de los daños, Cortés explicó: “Tenemos muchos cables cortados, muros caídos, el cementerio en partes destruido y muchas tumbas abiertas por lo cual tenemos una emergencia sanitaria (...) Estamos muy cerca del epicentro pero por tener este tipo de construcción y más población, somos los más afectados. Tenemos daños estructurales importantes en edificios públicos’’.
La ciudad más afectada por la entrada de agua fue Coquimbo, donde se estima que penetró unos 70 metros (76 yardas) hacia zonas pobladas. En el balneario de Concón, 130 kilómetros (80 millas) al noroeste de Santiago, las primeras olas, de hasta unos cuatro metros, del tsunami también ingresaron hacia la ciudad, informó su alcalde Oscar Sumonte.
En Santiago no se ha informado de daños y las autoridades educacionales indicaron que hoy habrá clases normales.
En la región de Tarapaca, en el norte, si se cancelaron las clases.
Este podría ser lo que algunos expertos llaman "terremotos mentirosos", ya que la oscuridad no permite ver los daños sino hasta que amanezca. El último terremoto de gran magnitud en el país se registró en el centro-sur en 2010 y dejó poco más de 500 muertos.
Chile es una de las naciones más sísmicas del mundo por ubicarse en el llamado cinturón del Pacífico, y la mayoría de sus edificaciones están diseñadas para soportar fuertes movimientos telúricos. Su población sabe cómo reaccionar ante ellos, por lo que quienes viven en el borde costero evacuan de inmediato hacia zonas altas.
El terremoto de 8,4 grados Richter frente a Illapel, ayer al final de la tarde y que afectó a ocho regiones chilenas (y se llegó a sentir hasta en Buenos Aires) dejó 10 muertos y provocó la evacuación de un millón de personas en Chile, además de la formación de olas de entre tres y cuatro metros.
"Debemos lamentar la pérdida de las cinco personas que ya se han informado y agregar a otras tres, para hacer un total de ocho fallecidos", informó el ministro del Interior, Jorge Burgos. Horas más tarde, se confirmaron dos más.
La Presidenta, Michelle Bachelet, viaja a la zona afectada, en el norte del país, junto a los ministros de Obras Públicas, Alberto Undurraga, y de Salud, Carmen Castillo.
En un primer momento, el Servicio Geológico de Estados Unidos reportó que el movimiento telúrico tuvo una magnitud de 7,9, pero rápidamente la corrigió a 8,4. Funcionarios estadounidenses indicaron que se produjo en el Pacífico a las 19:54 de la noche y que el epicentro estaba a unos 280 kilómetros (173 millas) al norte-noroeste de Santiago y a 55 kilómetros (34 millas) al oeste de la ciudad norteña de Illapel, así como a cinco kilómetros (4,8 millas) de profundidad.
Para el ministro del Interior la cifra de víctimas mortales es "baja, muy baja'' en relación con otros "fenómenos de esta magnitud".
Entre las víctimas mortales está Lisette Araya Silva, una mujer de 26 años de la ciudad norteña de Illapel, que falleció al caer una cornisa, y otra de 20 años en el pueblo de Monte Patria, a 435 kilómetros (270 millas) al norte de Santiago, por desprendimiento de rocas. Un hombre de entre 86 y 87 años pereció en Maipú, una comuna de Santiago, de un infarto.
Además, una mujer pereció en Coquimbo mientras se desplazaba en una motocicleta por la costanera y otra murió a causa de un paro cardiorrespiratoria en Catapilco. La última víctima hasta el momento es un joven de 19 años de Monte Patria.
El jefe del gabinete agregó que las ciudades de Choapa, Illapel, Salamanca, Canela y Los Vilos y Coquimbo son las áreas más afectadas por el terremoto. Todas han sido declaradas zona catastrófica, lo que facilitará la llegada de fondos para ayudar a los afectados.
Periodistas de The Associated Press que viajaron a la pequeña ciudad agrícola y minera de Illapel, a unos 46 kilómetros (28 millas) del epicentro, vieron importantes daños en viviendas que quedaron desmoronadas, con los techos hundidos e importantes agujeros en las paredes abiertas. Una veinte personas resultaron heridas.
Muchos de los residentes pasaron la noche a la intemperie por temor a las réplicas. Cinco horas después del terremoto se habían registrado una treintena de nuevos temblores, algunos con una magnitud superior a 7.
La mayoría de los 35.000 habitantes de Illapel no tienen luz ni agua.
El alcalde, Denis Cortés, dijo que el terremoto provocó el caos en la zona. Haciendo un rápido balance de los daños, Cortés explicó: “Tenemos muchos cables cortados, muros caídos, el cementerio en partes destruido y muchas tumbas abiertas por lo cual tenemos una emergencia sanitaria (...) Estamos muy cerca del epicentro pero por tener este tipo de construcción y más población, somos los más afectados. Tenemos daños estructurales importantes en edificios públicos’’.
La ciudad más afectada por la entrada de agua fue Coquimbo, donde se estima que penetró unos 70 metros (76 yardas) hacia zonas pobladas. En el balneario de Concón, 130 kilómetros (80 millas) al noroeste de Santiago, las primeras olas, de hasta unos cuatro metros, del tsunami también ingresaron hacia la ciudad, informó su alcalde Oscar Sumonte.
En Santiago no se ha informado de daños y las autoridades educacionales indicaron que hoy habrá clases normales.
En la región de Tarapaca, en el norte, si se cancelaron las clases.
Este podría ser lo que algunos expertos llaman "terremotos mentirosos", ya que la oscuridad no permite ver los daños sino hasta que amanezca. El último terremoto de gran magnitud en el país se registró en el centro-sur en 2010 y dejó poco más de 500 muertos.
Chile es una de las naciones más sísmicas del mundo por ubicarse en el llamado cinturón del Pacífico, y la mayoría de sus edificaciones están diseñadas para soportar fuertes movimientos telúricos. Su población sabe cómo reaccionar ante ellos, por lo que quienes viven en el borde costero evacuan de inmediato hacia zonas altas.
Publicar un comentario