El dirigente metalúrgico y líder de la CGT oficialista apuntó contra Segundo Pantaleón Córdoba, ex abogado del sindicato y presunto "arrepentido" de las maniobras fraudulentas
El titular de la CGT oficialista, Antonio Caló, quedó en la mira de la Justicia por una causa en la que se lo acusa de administración fraudulenta y de recibir sobres con 20 mil dólares como secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica, al igual que a otros miembros de la cúpula dirigente de la UOM, que incluye a los hijos del fallecido e histórico referente de ese gremio, Lorenzo Miguel. Esta mañana, Caló rechazó la imputación y aseguró que la denuncia fue accionada "por despecho".
"No dicen quien ni porqué hizo la denuncia", dijo el sindicalista. Es que la acusación proviene de un ex abogado de la UOM, jefe del área jurídica, un "arrepentido" que fuera parte de las maniobras de malversación de fondos. Su nombre es Segundo Pantaleón Córdoba.
"Es una abogado al que la UOM echó, que está procesado en cuatro juicios, fue condenado en un juicio abreviado porque lo encontraron queriendo pasar 800 mil dólares al Uruguay. Cuando lo detuvieron, no tuvo mejor cosa que decir que esa plata se la daba la UOM y me acusó a mí. Después lo llevaron a juicio y puso de testigos a dos abogados que también están procesados por estafar al sindicato", se defendió Caló en una entrevista con radio La Red.
"Como lo dije publicamente, en la UOM no hay lavado de dinero. Yo lo desmiento. Todos los dirigentes gremiales de la UOM están a disposición de la Justicia y se van a presentar cuando el juez lo solicite", dijo el dirigente gremial.
Para Caló, Pantaleón Córdoba "hizo esta denuncia por despecho". "Es un condenado, despedido por la UOM por malversación de fondos. Lo juzgaron, lo condenaron. Ahora la cámara pidió que se investigue lo que él denunciaba y bueno, la fiscal tomó nota de eso y el juez tendrá que investigarnos. Pero que se queden tranquilos que en la UOM no hay lavado de dinero", reiteró.
La investigación se hizo pública en 2013 por el periodista Diego Genoud, pero explotó mucho antes, el 2 de agosto de 2011. Aquel día, personal de Aduana sorprendió a Córdoba llevando 800.000 dólares hacia Montevideo, Uruguay. El dirigente gremial viajaba en Buquebús y distribuyó el dinero en el interior de su vehículo BMW, una cartera, un bolso y dos mochilas.
El titular de la CGT oficialista, Antonio Caló, quedó en la mira de la Justicia por una causa en la que se lo acusa de administración fraudulenta y de recibir sobres con 20 mil dólares como secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica, al igual que a otros miembros de la cúpula dirigente de la UOM, que incluye a los hijos del fallecido e histórico referente de ese gremio, Lorenzo Miguel. Esta mañana, Caló rechazó la imputación y aseguró que la denuncia fue accionada "por despecho".
"No dicen quien ni porqué hizo la denuncia", dijo el sindicalista. Es que la acusación proviene de un ex abogado de la UOM, jefe del área jurídica, un "arrepentido" que fuera parte de las maniobras de malversación de fondos. Su nombre es Segundo Pantaleón Córdoba.
"Es una abogado al que la UOM echó, que está procesado en cuatro juicios, fue condenado en un juicio abreviado porque lo encontraron queriendo pasar 800 mil dólares al Uruguay. Cuando lo detuvieron, no tuvo mejor cosa que decir que esa plata se la daba la UOM y me acusó a mí. Después lo llevaron a juicio y puso de testigos a dos abogados que también están procesados por estafar al sindicato", se defendió Caló en una entrevista con radio La Red.
"Como lo dije publicamente, en la UOM no hay lavado de dinero. Yo lo desmiento. Todos los dirigentes gremiales de la UOM están a disposición de la Justicia y se van a presentar cuando el juez lo solicite", dijo el dirigente gremial.
Para Caló, Pantaleón Córdoba "hizo esta denuncia por despecho". "Es un condenado, despedido por la UOM por malversación de fondos. Lo juzgaron, lo condenaron. Ahora la cámara pidió que se investigue lo que él denunciaba y bueno, la fiscal tomó nota de eso y el juez tendrá que investigarnos. Pero que se queden tranquilos que en la UOM no hay lavado de dinero", reiteró.
La investigación se hizo pública en 2013 por el periodista Diego Genoud, pero explotó mucho antes, el 2 de agosto de 2011. Aquel día, personal de Aduana sorprendió a Córdoba llevando 800.000 dólares hacia Montevideo, Uruguay. El dirigente gremial viajaba en Buquebús y distribuyó el dinero en el interior de su vehículo BMW, una cartera, un bolso y dos mochilas.
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