Las advertencias fueron dirigidas a un juez de paz que fue capturado por los asaltantes; la toma ocurrió en Bernardo de Irigoyen, donde viven 2000 personas.

"No salgas que sos boleta". Así amenazaron a uno de los rehenes los delincuentes que ayer coparon un pueblo en Santa Fe. Se trata de Raúl Bonanzea, juez de paz de Bernardo de Irigoyen.
"Cuando vi entrar con un arma a un hombre, pensé que era una broma", contó Bonanzea en diálogo con TN.
Ayer, al menos cuatro hombres armados, con chalecos de la policía y en media hora, dominaron a 14 personas y tomaron rehenes en Bernardo de Irigoyen, un pueblo de 2000 habitantes, situado a 90 kilómetros de Santa Fe, de donde se llevaron $260.000 tras copar el juzgado, la comuna, una comisaría, el banco local y el correo.
"El tipo me dijo al oído 'Esto es un comando, somos seis, venimos desde Villa María a limpiar esto'", detalló Bonanzea. "Me preguntaron por la caja fuerte, pero esto es un juzgado, no hay", señaló, y relató que los ladrones buscaban dinero y que lo mantuvieron encerrado no más de 10 minutos.
Ayer, a las 9.15, dos hombres armados entraron en la única comisaría que hay en Bernardo de Irigoyen. Uno apuntó a la cabeza al comisario Marcelo Massero y a una ayudante, que en ese momento tomaban a una denuncia a una pareja de Coronda.
A los policías les pidieron que entregaran las armas y los llevaron a todos a un calabozo que casi nunca se usa, ubicado en la parte trasera. Con un alambre les trabaron la puerta y les dijeron que si intentaban escapar los iban a matar.
En ese momento, otro de los asaltantes entró en el juzgado provincial, que está al lado de la comisaría. Allí la víctima fue el juez de Paz Raúl Bonanzea, a quien le robaron el celular y lo dejaron encerrado en el baño.
Los ladrones siguieron con el raid. Necesitaban tener cautivos al juez y a los policías para completar su objetivo: robar el dinero del banco y del Correo Argentino. Pero antes dejaron "fuera de servicio" la municipalidad.

"No salgas que sos boleta". Así amenazaron a uno de los rehenes los delincuentes que ayer coparon un pueblo en Santa Fe. Se trata de Raúl Bonanzea, juez de paz de Bernardo de Irigoyen.
"Cuando vi entrar con un arma a un hombre, pensé que era una broma", contó Bonanzea en diálogo con TN.
Ayer, al menos cuatro hombres armados, con chalecos de la policía y en media hora, dominaron a 14 personas y tomaron rehenes en Bernardo de Irigoyen, un pueblo de 2000 habitantes, situado a 90 kilómetros de Santa Fe, de donde se llevaron $260.000 tras copar el juzgado, la comuna, una comisaría, el banco local y el correo.
"El tipo me dijo al oído 'Esto es un comando, somos seis, venimos desde Villa María a limpiar esto'", detalló Bonanzea. "Me preguntaron por la caja fuerte, pero esto es un juzgado, no hay", señaló, y relató que los ladrones buscaban dinero y que lo mantuvieron encerrado no más de 10 minutos.
Ayer, a las 9.15, dos hombres armados entraron en la única comisaría que hay en Bernardo de Irigoyen. Uno apuntó a la cabeza al comisario Marcelo Massero y a una ayudante, que en ese momento tomaban a una denuncia a una pareja de Coronda.
A los policías les pidieron que entregaran las armas y los llevaron a todos a un calabozo que casi nunca se usa, ubicado en la parte trasera. Con un alambre les trabaron la puerta y les dijeron que si intentaban escapar los iban a matar.
En ese momento, otro de los asaltantes entró en el juzgado provincial, que está al lado de la comisaría. Allí la víctima fue el juez de Paz Raúl Bonanzea, a quien le robaron el celular y lo dejaron encerrado en el baño.
Los ladrones siguieron con el raid. Necesitaban tener cautivos al juez y a los policías para completar su objetivo: robar el dinero del banco y del Correo Argentino. Pero antes dejaron "fuera de servicio" la municipalidad.
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