Roger Federer cayó ante Milos Raonic y quedó eliminado en Wimbledon

El suizo perdió ante canadiense, quien jugará la final de Grand Slam de su carrera. En la otra semifinal, el local Andy Murray chocará contra Tomas Berdych.



Otra batalla. Y esta vez, se marchó con las manos vacías. Al igual que ante Marin Cilic, Roger Federer tuvo que batallar durante cinco sets en la Catedral. No se le dio y cayó ante Milos Raonic por 6-3, 6-7 (4), 6-4, 5-7 y 6-3 en semifinales.

Federer no pudo con Raonic. Y en esta ocasión, después de un gran partido y una dura pelea, la sensación es que se le escapó el triunfo entre los dedos. El suizo tenía contra las cuerdas al canadiense. Luego de ceder el primer set, el N°3 del mundo se adueñó de los siguientes dos parciales y puso al límite a su oponente desde la devolución. No logró capitalizar sus oportunidades, dudó en el cierre del cuarto y dio lugar a la reacción. El suizo, eliminado de Wimbledon, donde supo conquistar su último Grand Slam (el N°17) allá por 2012.



En el primer set Federer tuvo apenas un momento de duda. Y lo pagó caro. El suizo titubeó en el 1-2 con el servicio, con un ritmo algo errático y un cierre para el olvido con doble falta. Raonic fue lo contrario. Sacó máximo provecho del quiebre y, con su potente saque como aliado, se encaminó hacia el 6-3 inicial.

El suizo no acusó el impacto de la desventaja y siempre estuvo al frente en el segundo set, en el que el dominio pasó por los sacadores. Federer tuvo una chance dorada desde la devolución en el 5-4 y 0-40, con triple set point. Y contó con una oportunidad más en ese game. Pero tuvo que esperar hasta el tiebreak, en el que Raonic estampó una doble falta en la red y quedó al límite. El desempate, por 7-3 para Federer.

Puntos cortos, poco ritmo y constantes subidas a la red. Fue Federer finalmente el que sacó tajada de lo propuesto por ambos en el 3-3, con un tremendo passing de derecha ante un ataque del canadiense que lo dejó doble break point. El suizo no dejó lugar a la reacción y, tras el quiebre, jugó un prolijo game con su servicio. Poco después, 6-4. Un dato a tener en cuenta: el N°3 del mundo apenas cometió un error no forzado en el set.

El cuarto set parecía estar bajo el mando de Federer. Tuvo doble punto de quiebre en el 2-2, llegó al deuce en el 3-3, volvió a tener chance de quiebre en el 4-4 y estuvo 30-0 al frente en el 5-5. Muchas oportunidades para el suizo, que dejó correr una tras otras e invitó a la ilusión a Raonic.

Y la llama de la esperanza se encendió aún más para el canadiense cuando Federer no cerró el 5-6 y 40-0 con el saque. Dos doble faltas lo dejaron con ventaja iguales y ahí se animó Raonic con una serie de buenas devoluciones. Primer set point, saque ganador. Segundo, otro buen punto del suizo. Y el tercero, finalmente, fue el vencido: se equivocó en un ataque y fue pasado por la paralela. Todo al quinto parcial.

Masajes en el cambio de lado. Malas señales para Federer en el inicio del set decisivo. Y el momento clave, en el 2-1. Un game en el que el suizo tuvo una dura caída al piso y, poco después, recibió un quiebre con el mejor punto del partido. El N°3 del mundo cambió en los gestos, con síntomas de dolores en el tobillo, rodilla y muñeca. Y menos movilidad. Raonic no dejó pasar su chance, cerró el partido a puro servicio y firmó el pase a su primera final de Grand Slam.

Comentá

Artículo Anterior Artículo Siguiente