Los italianos votan el referéndum para decidir la reforma de la Constitución

En Italia comenzó este domingo el referéndum sobre la reforma de la Constitución, una consulta cuyo resultado también será decisivo para el futuro del Gobierno



Casi 50 millones de italianos votan desde las 7 de hoy (3 de Argentina) en el referéndum no obligatorio para decidir la aprobación o no de la reforma constitucional impulsada por el primer ministro de Italia, Matteo Renzi, en busca de reducir los costos de la política y dar agilidad y estabilidad al gobierno.

Al mediodía hora local, un 19% del padrón ya había votado en este referéndum, según el Ministerio del Interior, una elección que también podría significar un plebiscito sobre la gestión del mandatario, quien podría renunciar en caso de un rechazo popular a las reformas que propuso.

Uno de los que votó temprano fue Renzi, quien lo hizo apenas pasadas las 11 en la escuela De amicis en Pontassieve, Florencia, acompañado por su esposa Agnese.

En total, 46.714.950 ciudadanos están habilitados a votar en 61.551 secciones electorales hasta las 23 locales (19 de Argentina) para decidir sobre una reforma que, entre otros puntos, plantea una sustancial reducción de la cantidad de miembros del Senado y modifica el mapa administrativo de Italia.

Entre los votantes en el exterior, había habilitados casi 650.000 en Argentina, de los que según las primeras estimaciones había sufragado casi un 25%.

La reforma propone la reducción de los miembros del Senado de 315 a 100, la elección semi directa de sus miembros y la disminución de sus funciones legislativas, con el anunciado objetivo de generar un ahorro de 500 millones de euros al año y dar agilidad y estabilidad a un país que tiene un tiempo medio de sanción de leyes de 30 meses y que ha tenido 63 gobiernos desde la fundación de la República, hace 70 años.

Además, plantea la eliminación del órgano consultor Cnel, una reconfiguración del mapa administrativo del país, con la supresión de las provincias, mayores facultades al gobierno central y nuevos mecanismos que se introducen en materia de democracia directa.

Si bien las últimas encuestas publicadas antes de la veda iniciada hace quince días marcaban una ventaja para el "no" de entre 4 y 10 puntos, en las últimas horas creció el optimismo en el oficialismo, impulsado por el amplio número de indecisos y por el aporte significativo que pueden hacer los votos desde el extranjero.

El resultado de esta compulsa popular, cualquiera sea "traerá consecuencias", como dijo el propio Renzi esta semana.

Una victoria del "sí" legitimará a Renzi como uno de los líderes políticos de Europa occidental. Tras el Brexit, como se llama al referendum que decidió la salida del Reino Unido de la Unión Europea, y con Alemania y Francia votando en 2018, el apoyo a la reforma hará a Italia "más fuerte para ir a negociar a Bruselas", sede del bloque comunitario, como ha prometido el Premier.

Si en cambio se impone el "no", Renzi deberá tomar una primera decisión: si renuncia, como prometió en repetidas ocasiones desde que presentó la reforma a inicios de 2014, o si continúa en el cargo.

Si el primer ministro decide dar un paso al costado, el presidente italiano, Sergio Mattarella, tiene la facultad de designar un Gobierno de transición hasta las elecciones parlamentarias previstas, en principio, para 2018.

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