El sargento Elor Azaria fue encontrado culpable por haber ejecutado de un tiro en la cabeza a la víctima. Protestas de grupos de ultraderecha.

Era marzo. El joven palestino yacía en el piso herido, en una calle de Hebrón. Acababa de herir a un soldado israelí que en ese momento era retirado en una camilla y subido a una ambulancia. Todo es captado por una cámara de video que registra primero el ruido del disparo y luego el cuerpo del palestino sacudirse por el impacto de un tiro en la cabeza que le disparó el soldado israelí Elor Azaría, hoy condenado por homicidio.
Al leer la condena, la jueza Maya Heller certificó que fue su disparo el que mató al palestino herido, y señaló que era consciente de que sus actos provocarían la muerte del joven Abdel Fatah Al Sharif, y rechazó la teoría de que el atacante murió por los disparos previos y no por el suyo, como argumentó la defensa.
La presidenta del tribunal inició a las 10.00 hora local la lectura de la larga sentencia, y descartó los argumentos del soldado, que calificó de "cambiantes y evasivos".
La pena será fijada más adelante en este caso.
El caso del sargento Elor Azaria, que tenía 19 años en el momento de los hechos, en marzo de 2016, divide profundamente la opinión israelí, entre los que defienden que el ejército tiene que respetar los valores éticos, y los que apoyan a los soldados, confrontados a los ataques palestinos.
El video filmado por un militante palestino de una organización israelí de defensa de los derechos humanos, difundido por las redes sociales, muestra a Azaria charlando con otro soldado antes de apuntar a Abdel Fattah al Sharif en Hebrón, en Cisjordania.
El joven palestino acababa de atacar con un cuchillo, junto a otro palestino, a los militares. Herido de bala, yacía en el suelo y al parecer no representaba ningún peligro, cuando Azaria le disparó.
Desde primera hora de este miércoles, cientos de israelíes se manifestaban en Tel Aviv frente a los tribunales, exigiendo que Azaría no fuera condenado, frente a la sede del Ejército en Tel Aviv, que acoge el tribunal militar.
Entre otros, acudieron seguidores del equipo de fútbol Beitar Jerusalén, conocido por el extremismo y racismo de su hinchada.
Dos personas fueron detenidas por alterar el orden público y tratar de bloquear el tránsito, informó la portavoz policial Luba Samri.
La protesta no cuenta con autorización, pero la policía permitió su desarrollo a condición de que los asistentes no violen la ley, cierren calles ni hagan uso de la violencia.

Era marzo. El joven palestino yacía en el piso herido, en una calle de Hebrón. Acababa de herir a un soldado israelí que en ese momento era retirado en una camilla y subido a una ambulancia. Todo es captado por una cámara de video que registra primero el ruido del disparo y luego el cuerpo del palestino sacudirse por el impacto de un tiro en la cabeza que le disparó el soldado israelí Elor Azaría, hoy condenado por homicidio.
Al leer la condena, la jueza Maya Heller certificó que fue su disparo el que mató al palestino herido, y señaló que era consciente de que sus actos provocarían la muerte del joven Abdel Fatah Al Sharif, y rechazó la teoría de que el atacante murió por los disparos previos y no por el suyo, como argumentó la defensa.
La presidenta del tribunal inició a las 10.00 hora local la lectura de la larga sentencia, y descartó los argumentos del soldado, que calificó de "cambiantes y evasivos".
La pena será fijada más adelante en este caso.
El caso del sargento Elor Azaria, que tenía 19 años en el momento de los hechos, en marzo de 2016, divide profundamente la opinión israelí, entre los que defienden que el ejército tiene que respetar los valores éticos, y los que apoyan a los soldados, confrontados a los ataques palestinos.
El video filmado por un militante palestino de una organización israelí de defensa de los derechos humanos, difundido por las redes sociales, muestra a Azaria charlando con otro soldado antes de apuntar a Abdel Fattah al Sharif en Hebrón, en Cisjordania.
El joven palestino acababa de atacar con un cuchillo, junto a otro palestino, a los militares. Herido de bala, yacía en el suelo y al parecer no representaba ningún peligro, cuando Azaria le disparó.
Desde primera hora de este miércoles, cientos de israelíes se manifestaban en Tel Aviv frente a los tribunales, exigiendo que Azaría no fuera condenado, frente a la sede del Ejército en Tel Aviv, que acoge el tribunal militar.
Entre otros, acudieron seguidores del equipo de fútbol Beitar Jerusalén, conocido por el extremismo y racismo de su hinchada.
Dos personas fueron detenidas por alterar el orden público y tratar de bloquear el tránsito, informó la portavoz policial Luba Samri.
La protesta no cuenta con autorización, pero la policía permitió su desarrollo a condición de que los asistentes no violen la ley, cierren calles ni hagan uso de la violencia.
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