Lo decidió el magistrado Hernán López, a cargo de la investigación; detectives de la Policía Federal continúa la búsqueda del carnicero Pedro Fernández López

Las dos hijas del empresario español Roberto Fernández Montes, que fue encontrado descuartizado y quemado en un campo del distrito bonaerense de Cañuelas, recibieron varias amenazas, por lo que se les asignó una custodia policial.
Así lo indicó este jueves el abogado que representa a la familia de la víctima, Matías Morla, quien además sostuvo que el prófugo en torno al caso, el carnicero paraguayo Pedro Fernández Torres, fue el autor material del crimen.
"Se dispuso una custodia policial para las hijas Fernández Montes", Natalia, de 34 años, y Giselle, de 32.
En tanto, el abogado hizo alusión a un segundo video en torno al caso que mostraría el Suzuky Fun en el que habrían llevado el cuerpo de la víctima, flanqueado por un segundo automóvil.
En diálogo con la prensa en la puerta de tribunales, consideró que "es probable que Fernández Torres -sobre el que pesa una orden de captura nacional e internacional- haya salido del país con documentación falsa".
"El carnicero fue el autor material, con la participación de (el yerno de la víctima y esposo de Natalia), Santiago Corona, y un tercer hombre, que sería el mecánico (Ricardo Arce López), aunque la prueba sobre éste es débil", señaló Morla.-
Si bien se pensaba en un primer momento que las imágenes que muestran a dos hombres mientras trasladan lo que parece ser un cadáver en el auto que usaba el empresario involucraban a Corona y Arce López, en las últimas los indicios comenzaron a apuntar Fernández Torres como el acompañante de Corona.
Sin embargo, a Arce López lo involucrarían cruces telefónicos con Corona en los momentos en los que se habría llevado el crimen, mientras que el yerno también habría hablado con el carnicero.
Para Morla, "Corona y Arce López, que tienen una relación de amistad, contrataron al carnicero para que cometa el crimen".
El abogado sostuvo que Giselle, la menor de las dos hijas del empresario y quien denunció su desaparición, "se salvó junto a su novio por haber llegado unos minutos más tarde porque los hubieran matado".
En ese sentido, dijo además que fue la misma joven la que insistió para ver las imágenes de seguridad del edificio que terminaron de develar que había ocurrido un crimen.
Morla consideró que el crimen se venía planificando desde hace seis meses, ya que en agosto Corona sacó una póliza de seguro a nombre de su suegro que lo tenía como beneficiario.
Por otro lado, se encontraba latente una posible denuncia por estafa por parte de Martínez Montes contra su yerno por maniobras en su empresa, especialmente en cuanto a la situación fiscal.
En ese sentido, Morla describió a Corona como un "ladrón, desprolijo y psicópata".
El abogado advirtió que a su juicio los autores del crimen merecen la prisión perpetua que corresponde por el delito de "homicidio críminis causa", que alude a un asesinato en conexión con otro delito.

Las dos hijas del empresario español Roberto Fernández Montes, que fue encontrado descuartizado y quemado en un campo del distrito bonaerense de Cañuelas, recibieron varias amenazas, por lo que se les asignó una custodia policial.
Así lo indicó este jueves el abogado que representa a la familia de la víctima, Matías Morla, quien además sostuvo que el prófugo en torno al caso, el carnicero paraguayo Pedro Fernández Torres, fue el autor material del crimen.
"Se dispuso una custodia policial para las hijas Fernández Montes", Natalia, de 34 años, y Giselle, de 32.
En tanto, el abogado hizo alusión a un segundo video en torno al caso que mostraría el Suzuky Fun en el que habrían llevado el cuerpo de la víctima, flanqueado por un segundo automóvil.
En diálogo con la prensa en la puerta de tribunales, consideró que "es probable que Fernández Torres -sobre el que pesa una orden de captura nacional e internacional- haya salido del país con documentación falsa".
"El carnicero fue el autor material, con la participación de (el yerno de la víctima y esposo de Natalia), Santiago Corona, y un tercer hombre, que sería el mecánico (Ricardo Arce López), aunque la prueba sobre éste es débil", señaló Morla.-
Si bien se pensaba en un primer momento que las imágenes que muestran a dos hombres mientras trasladan lo que parece ser un cadáver en el auto que usaba el empresario involucraban a Corona y Arce López, en las últimas los indicios comenzaron a apuntar Fernández Torres como el acompañante de Corona.
Sin embargo, a Arce López lo involucrarían cruces telefónicos con Corona en los momentos en los que se habría llevado el crimen, mientras que el yerno también habría hablado con el carnicero.
Para Morla, "Corona y Arce López, que tienen una relación de amistad, contrataron al carnicero para que cometa el crimen".
El abogado sostuvo que Giselle, la menor de las dos hijas del empresario y quien denunció su desaparición, "se salvó junto a su novio por haber llegado unos minutos más tarde porque los hubieran matado".
En ese sentido, dijo además que fue la misma joven la que insistió para ver las imágenes de seguridad del edificio que terminaron de develar que había ocurrido un crimen.
Morla consideró que el crimen se venía planificando desde hace seis meses, ya que en agosto Corona sacó una póliza de seguro a nombre de su suegro que lo tenía como beneficiario.
Por otro lado, se encontraba latente una posible denuncia por estafa por parte de Martínez Montes contra su yerno por maniobras en su empresa, especialmente en cuanto a la situación fiscal.
En ese sentido, Morla describió a Corona como un "ladrón, desprolijo y psicópata".
El abogado advirtió que a su juicio los autores del crimen merecen la prisión perpetua que corresponde por el delito de "homicidio críminis causa", que alude a un asesinato en conexión con otro delito.
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