Con Báez y sin Cristina, comenzó el juicio oral por la “ruta del dinero K”

El detenido empresario Lázaro Báez y sus cuatro hijos se sentaron ayer por primera vez en el banquillo de los acusados para enfrentar un juicio oral por lavado de dinero obtenido de manera ilícita con obra pública durante el kirchnerismo. Los Báez y otros 20 procesados son juzgados por ingresar al circuito financiero legal al menos u$s 60 millones. Ante el Tribunal Oral Federal 4 (TOF4) reclamaron la suspensión del juicio aludiendo a distintas irregularidades.

Los jueces del TOF4 dispusieron un cuarto intermedio hasta el miércoles próximo, cuando resolverán sobre una catarata de planteos hechos para frenar el juicio por la llamada “Ruta del dinero K”. El abogado de Báez, Víctor Hortel, reclamó la nulidad de la elevación a juicio del caso, y pidió que se suspenda el debate hasta que se resuelva una recusación presentada para apartar al juez suplente del caso, Rodrigo Giménez Uriburu.

Báez llegó a Comodoro Py junto a los otros dos detenidos del caso, su excontador Daniel Pérez Gadín y su exabogado Jorge Chueco. De sport, con campera color ladrillo, el dueño de Austral Construcciones ingresó a la sala escoltado por agentes del Servicio Penitenciario Federal y se sentó junto a su hijo Martín Báez. Dos filas atrás estaban sus otros tres hijos, también juzgados, Luciana, Leandro y Melina. Entre los procesados están el exmarido de la vedette Iliana Calabró, Fabián Rossi, el imputado protegido Leonardo Fariña –que se ubicó al fondo de la sala–, el financista Federico Elaskar, y el hijo de Pérez Gadín, Sebastián.

Una vez completa la sala se inició la lectura del requerimiento de elevación a juicio hecho por el fiscal que investigó el caso, Guillermo Marijuán.

Los procesados están acusados de montar “una estructura jurídica y bancaria en el país y en el extranjero” para ingresar al circuito económico formal y dar “apariencia de legalidad” a unos 60 millones de dólares a través de diferentes maniobras. Entre ellas, se enumeró la compra de bonos de deuda pública argentina para su posterior reintroducción al mercado local mediante activos que ingresaron al patrimonio de Austral Construcciones. Se espera escuchar a 91 testigos en audiencias que serán los miércoles durante, por lo menos, seis meses.

Los fondos, según la acusación, tuvieron origen “en ganancia ilegítimamente obtenida por Báez en el marco de un amplio escenario de corrupción en la obra pública”. En esta causa llegarán a juicio oral en febrero la ex presidenta Cristina Kirchner, el detenido ex ministro de Planificación Julio De Vido y también Báez, entre otros.

El juez federal Sebastián Casanello , que instruyó la causa, se negó sistemáticamente a incluir a Kirchner en la investigación. Luego de dos pedidos y una orden de la Cámara Federal, la citó a declarar. Aún debe resolver si la procesa y, llegado el caso –improbable–, se abriría un juicio paralelo.

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