El presidente Nicolás Maduro no puede frenar el colapso económico en el que se ve envuelto el país.

Inflación. Escasez. Recesión. Esos son los tres grandes problemas, además de la crisis política, con los que se debe enfrentar el gobierno chavista de Nicolás Maduro en los primeros días del año. Venezuela está envuelta en una grave crisis multicausal y si no se toman cartas en el asunto quedará expuesta al colapso en todos los niveles.
De acuerdo a una nota publicada por el diario Correo del Caroní, el país bolivariano se ve fuertemente afectado por una cantidad de números que no cierran.
Las industrias nacionales se volvieron improductivas. En 2014, el Banco Central de Venezuela registraba una contracción de 4,4% en la manufactura y 9,5% en la actividad comercial durante el tercer trimestre; en 2015 esos mismos indicadores son peores. Además, en octubre de 2015 el FMI informó sobre una proyección de recesión económica de 10% al cierre del año, acentuada por la caída de los precios del petróleo.
También se desplomaron las ofertas de bienes y servicios. Los medios nacionales de lo que más se hicieron eco a lo largo de todo el 2015 fue del impresionante aumento de los precios: un kilo de carne de res que a principios de 2015 costaba 450 bolívares, a finales de año se conseguía a dos mil, lo que representa un alza de 344 por ciento. En este contexto, y desde diciembre de 2014, el Banco Central de Venezuela dejó de publicar las cifras oficiales de inflación.
Hay demasiados productos que no se consiguen. La caída de la renta petrolera y la poca producción llevan a la escasez de mucha cosas: desde alimentos básicos hasta medicamentos esenciales para la vida cotidiana. "Lo que más preocupa en el 2016 es la llegada a una crisis alimentaria, porque el Estado no va a tener recursos para importar comida", aseguró al respecto el economista y docente de la Universidad Central de Venezuela, Douglas Becerra.
"Se dejaron de tomar medidas, la más básica vinculada al equilibrio fiscal, porque ningún sistema económico ni político, independientemente de que sea de izquierda o derecha, puede mantener una brecha fiscal tan grande", advirtió el economista, quien entiende que todas las distorsiones económicas que se registran en el país sólo provocan que esté cada día más cerca del "colapso macroeconómico".
Y la crisis política tampoco da respiro. En sólo tres días, la nueva Asamblea Nacional, con una amplia mayoría opositora, deberá asumir su cargo y enfrentarse al gobierno chavista, que está dispuesto a lo que considere necesario para mantenerse en el poder.

Inflación. Escasez. Recesión. Esos son los tres grandes problemas, además de la crisis política, con los que se debe enfrentar el gobierno chavista de Nicolás Maduro en los primeros días del año. Venezuela está envuelta en una grave crisis multicausal y si no se toman cartas en el asunto quedará expuesta al colapso en todos los niveles.
De acuerdo a una nota publicada por el diario Correo del Caroní, el país bolivariano se ve fuertemente afectado por una cantidad de números que no cierran.
Las industrias nacionales se volvieron improductivas. En 2014, el Banco Central de Venezuela registraba una contracción de 4,4% en la manufactura y 9,5% en la actividad comercial durante el tercer trimestre; en 2015 esos mismos indicadores son peores. Además, en octubre de 2015 el FMI informó sobre una proyección de recesión económica de 10% al cierre del año, acentuada por la caída de los precios del petróleo.
También se desplomaron las ofertas de bienes y servicios. Los medios nacionales de lo que más se hicieron eco a lo largo de todo el 2015 fue del impresionante aumento de los precios: un kilo de carne de res que a principios de 2015 costaba 450 bolívares, a finales de año se conseguía a dos mil, lo que representa un alza de 344 por ciento. En este contexto, y desde diciembre de 2014, el Banco Central de Venezuela dejó de publicar las cifras oficiales de inflación.
Hay demasiados productos que no se consiguen. La caída de la renta petrolera y la poca producción llevan a la escasez de mucha cosas: desde alimentos básicos hasta medicamentos esenciales para la vida cotidiana. "Lo que más preocupa en el 2016 es la llegada a una crisis alimentaria, porque el Estado no va a tener recursos para importar comida", aseguró al respecto el economista y docente de la Universidad Central de Venezuela, Douglas Becerra.
"Se dejaron de tomar medidas, la más básica vinculada al equilibrio fiscal, porque ningún sistema económico ni político, independientemente de que sea de izquierda o derecha, puede mantener una brecha fiscal tan grande", advirtió el economista, quien entiende que todas las distorsiones económicas que se registran en el país sólo provocan que esté cada día más cerca del "colapso macroeconómico".
Y la crisis política tampoco da respiro. En sólo tres días, la nueva Asamblea Nacional, con una amplia mayoría opositora, deberá asumir su cargo y enfrentarse al gobierno chavista, que está dispuesto a lo que considere necesario para mantenerse en el poder.
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