El Barcelona logra el empate ante Athletic Bilbao



El Barcelona ahondó hoy su crisis al no poder pasar del empate 1-1 ante el Athletic de Bilbao en el primer partido de Lionel Messi como suplente en la presente edición de la Liga española.

Sentado en el banco durante 55 minutos, el astro argentino vio cómo los dirigidos por Eduardo Berizzo aprovechaban los múltiples desajustes de sus compañeros para adelantarse en el marcador por medio de Óscar de Marcos justo antes de la pausa, en el minuto 41'.

Su descanso, en la séptima fecha, no duró mucho más. El 10 saltó a la cancha en el segundo parcial y de sus botas salió el disparo cuyo rechace Munir convirtió en gol. Corría el minuto 84' y el Camp Nou estalló.

Pero ni siquiera así consiguieron los azulgrana evitar el tercer tropiezo consecutivo en una semana de espanto. El punto rescatado fue un consuelo menor frente a los siete dejados por el camino en apenas tres partidos.



Catorce suman los dirigidos por Ernesto Valverde después de igualar con el Girona, caer de manera sorprendente en la cancha del Leganés y empatar de nuevo frente a un Athletic que no necesitó hacer grandes cosas para evidenciar las falencias del vigente campeón español.

El día en el que Valverde decidió dar descanso a Messi y a Sergio Busquets, el Barcelona salió del primer parcial con las peores noticias.

Y no sólo por el gol de De Marcos que, por quinto partido consecutivo, obligó a los azulgrana a remar contra corriente. Sino por el caos que reinó en su juego y nadie consiguió ordenar.



A la habitual fragilidad defensiva, que se mantuvo con Gerard Piqué y Clément Lenglet en el centro de la zaga, se sumó la falta de control de un mediocampo insólito: Sergi Roberto, Ivan Rakitic y Arturo Vidal.

Frente a un Athletic presionante, el entrenador azulgrana apostó por la versión más física de su línea creativa. Y no resultó. Cambiado de perfil, Rakitic resultó intrascendente. A Sergi Roberto le costó hacer de Busquets. Y Vidal, el más acertado de todos, acabó dejando su lugar a Messi en el inicio del segundo parcial.

Del volante chileno fue el pase que dejó a Luis Suárez solo ante Unai Simón en la ocasión más clara del Barcelona en los primeros 45 minutos. El arquero vasco intervino de manera magistral.

Junto a Philippe Coutinho, claramente más cómodo como delantero, el uruguayo protagonizó las acciones de mayor peligro de los de Valverde.

En el área contraria, Iñaki Williams desaprovechó las mejores oportunidades de los de Berizzo hasta que De Marcos atrapó un buen balón de Susaeta al segundo palo para cruzarlo ante Marc André Ter Stegen.



Con el Tottenham y el Valencia en el horizonte, al entrenador del Barcelona no le quedó más remedio que modificar sus planes tras la pausa. Sergi Roberto, con un golpe, dejó su lugar a Busquets. Munir, providencialmente, sustituyó al desacertado Ousmane Dembélé.

Entre medio, Messi ya había ingresado en la cancha con la compleja misión de ordenar el caos. Su sola presencia intimidó a los de Berizzo, que se echaron más atrás.

El Barcelona ganó en profundidad. Pero poco más. Que el choque pasara a jugarse en el área vasca, apenas modificó el panorama. En parte, porque los palos se alinearon con el Athletic. En el 61' y en el 76' evitaron el empate azulgrana tras disparos de Coutinho y Messi.

Pero tanto insistieron los de Valverde que, finalmente, tras un doble remate del incansable Messi, Munir atrapó el rechace e igualó.

Los azulgrana gozaron aún de alguna ocasión para quedarse con los tres puntos, pero acabaron perdieron dos.


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