Con goles de De la Cruz y Borré, el equipo de Gallardo se prende en la pelea por el torneo local, tras otra eliminación a Boca en Libertadores, con un 2-1 sobre el Sabalero, para el que descontó Martínez Quarta en contra.



River supo descifrar a tiempo el partido que le propuso Colón, y con los tres puntos que sumó con el triunfo por 2-1 en el estadio Monumental alcanzó en lo más alto de la Superliga, al menos momentáneamente, a Boca y Argentinos Juniors.

El equipo de Marcelo Gallardo tuvo posesión y dominio territorial durante todo el primer tiempo, pero recién en el segundo período pudo romper el cero en el arco rival por intermedio de Nicolás De La Cruz y Rafael Borré.



Lucas Martínez Quarta, en contra, le puso suspenso a una noche que el equipo Millonario utilizó, en parte, para celebrar la clasificación a la final de la Copa Libertadores tras eliminar a Boca.

River manejó el desarrollo del juego prácticamente a su antojo. Fueron pocas las veces que Colón pasó con pelota dominada hacia el campo rival.

Es cierto que el conjunto santafesino no contó con Luis Pulga Rodríguez, su principal figura, pero no menos real es que apostó por un esquema especulativo hasta que se encontró en desventaja por dos goles.

En ese contexto, ante un rival retrasado, River careció de inventiva en esos metros finales para romper el cerrojo que propuso el conjunto de Pablo Lavallén y el paso de los minutos no hizo más que incrementar la impaciencia por encontrar alguna grieta.

La más clara del equipo de Marcelo Gallardo llegó por el costado izquierdo. Milton Casco encontró un mínimo hueco e inseminó la pelota en el área. Matías Suárez, el destinatario del pase, la picó ante la salida de Leonardo Burián y por poco no significó la primera alegría de la noche.

En el área local hubo poca acción en la mitad inicial. Fue mínima, pero lo suficiente como para encender la polémica porque Casco, en su afán por rechazar un centro desde la izquierda, cargó con excesiva fuerza sobre Wilson Morelo. Nicolás Lamolina no sancionó penal y todo Colón reclamó por la supuesta falta.

River descifró la clave del cerrojo Sabalero en los primeros minutos del complemento. Advirtió con Borré a los 47 segundos y concretó a los 7 con una buena aparición de De La Cruz por detrás de la defensa sabalera y un gran remate del uruguayo que significó el 1-0.

El equipo de Gallardo se desató después de esa conquista, y le hizo sentir al rigor de su presión a un Colón que, de todas formas, no empató por centímetros.

En un partido demasiado adverso como el que se le presentó a Colón, desaprovechar una situación tan clara como la que tuvo a los 17 fue un grave error, porque un minuto más tarde Juan Fernando Quintero, casi en la primera que tocó, sacó un latigazo de zurda que Burián despejó corto hacia un costado.

Allí apareció Borré para meter nuevamente el balón hacia el medio y, con la suerte de su lado por un desvío en el arquero de Colón, establecer el 2-0.

El desarrollo del juego no se modificó, pero un centro de Gabriel Esparza (quien convirtió para Temperley en el Monumental en 2015) derivó en un desvió de Martínez Quarta y en el descuento para Colón.

River llegó así a lo más alto de la Superliga, después de acceder a la final de la Copa Libertadores (jugará ante Flamengo el 23 de noviembre) y a las semifinales de la Copa Argentina.

Es cierto que Boca debe visitar a Lanús por esta undécima fecha y que Argentinos recibirá a Talleres, pero al menos pudo meter un poco de presión.

Colón, que piensa en la final de la Copa Sudamericana del 9 de noviembre ante Independiente del Valle, se acordó tarde de ir a buscar el arco contrario.

 

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